Una táctica de las franquicias es fijar establecimientos
cerca de comercios del mismo ramo para arrebatarles sus clientes. Esta suerte
de “contraprogramación” ha llevado al cierre de muchos comercios tradicionales.
Una de las franquicias acusadas de estas prácticas es “Granier”. En la Avenida
Ciudad de Barcelona y a unos pasos donde estuvo la ya difunta confitería “La
Cervantina” una pizarra de tijera a la puerta de un establecimiento de esta
cadena ofrece el económicamente imbatible “dos fartons más horchata por 2,50
euros”. Los reyes del cruasán industrial a precio de saldo se pasan sin
contemplaciones a la competencia desleal de la chufa y observo con horror a
través del cristal a niños sorbiendo horchatas industriales. No entiendo que se
monte la de Dios si te olvidas a los críos en el coche en verano pero no por
permitir que consuman semejante brebaje. De aquí a volver al “Tang” solo hay un
paso.
Si eres uno de esos padres y no quieres ser merecedor de
compartir celda con narcotraficantes, asesinos o aún peor, licitadores de
obra pública, aún estás a tiempo. Sólo tienes que sacar a tus hijos del
"Granier", cruzar la Avenida Ciudad de Barcelona y entrar a “Helados
Italianos Napoli”. Descubrí esta heladería hace algunos años mientras repasaba
con el maestro heladero de “Los Alpes” establecimientos que en Madrid elaboran
horchata natural. Desde entonces no falto cada verano a mi cita con esta
heladería de Retiro. “Napoli” comienza su andadura en 1973 con una tienda en el
barrio de San Diego que hoy es su obrador y del que salen entre marzo y octubre
doscientos litros semanales de horchata elaborada sólo con chufas D.O., agua,
azúcar y rama de canela. Otra opción para tomar una horchata en la zona
(Retiro-Salamanca) más “chufera” de la capital.
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
No es Madrid ciudad de buenas arrocerías. Algunas de las
“auténticas” abusan de oropeles en forma de mantelería de hilo y profusión de
copas, imponen conceptos obsoletos como el “servicio de mesa” y una recargada
decoración en la que no faltan los orgullosos retratos del propietario con los protagonistas de la trama Púnica y el famoseo televisivo de los años 80. El
resultado: arroces que no son para tirar cohetes (o mascletás) con una cuenta
más hinchada que una obra de Calatrava. La tragedia del madrileño aficionado al
arroz, salvo honrosas excepciones, es vivir atrapado en el limbo entre un
“Paellador” o pagar arroz de verdad a precio de mariscada.
Acudo a Alicante para realizar una entrada sobre horchatas
así que no tengo excusa para no disfrutar de un buen arroz. Para ello huyo del
Paseo de la Explanada, que en cuestión gastronómica tiene más peligro que
McGiver encerrado en una ferretería y acudo a la periferia, en concreto al
barrio de Polígono Babel, para disfrutar de los arroces de “L´Estiu”. Este bar
de barrio tiene justo lo que busco: pagas por lo que comes. Dispone de una gran
variedad de arroces: de tacos de atún y sepionet; de bacalao fresco, habitas
baby y ajo tierno; de setas, pato confitado y foie; cordero y romero…
Muy recomendable su “arroz en movimiento”: el tradicional
arroz negro con sepia en este caso coronado por “katsuobushi”. Estas lascas de
atún secado, fermentado y ahumado proceden de la cocina japonesa y tienen la
cualidad de “bailar” al entrar en contacto con el vapor. Además de por la
sugerente coreografía la presencia de este ingrediente en el arroz está
plenamente justificada por el potente sabor que aporta. Un ejemplo del espíritu
de tradición y fusión de este pequeño local de barrio.
Cruzo los dedos para que en su próxima reforma para ganar mesas no
pierda su identidad de tasca.
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (XXVIII) La historia de “Los Valencianos” es la de tantos horchateros
y heladeros. Damián Francés Albero y Josefa Gimeno Sánchez llegan a Albacete en
1941 desde Gandía para probar suerte en su popular feria y la buena acogida les
anima a establecerse al año siguiente. Sus carritos compitieron con los de
“Helados José Quesada”, “El Buen Gusto Hnos. Rueda”, “Helados Pepe Gómez” y
“Helados La Estrella”. Damián y Josefa llegaron a tener siete carros en
Albacete. Por aquel entonces bien se podría haber popularizado la frase:
“Albacete, una horchata y vete” pero parece que la rima no cuajó y tomó la
actual deriva escatológica.
La segunda generación, José Francés Gimeno y Teresa Ferre
Blanquer trasladan en 1990 el obrador de la calle Feria esquina con Doctor
Ferrán al Polígono Industrial de Campollano y se funda FRANFER, que como es
natural es el acrónimo de sus apellidos. En la actualidad al frente del negocio
se encuentra la tercera generación que cuenta con cinco tiendas en Albacete y
desde 2014 un "Museo del Helado" único en Castilla-La Mancha donde se
pueden contemplar viejas heladeras a mano, moldes de polos y una de las
bicicletas que se empleada para el reparto.
A pesar del haber pasado del obrador a la fábrica la horchata que ofrece
“Los Valencianos” en sus tiendas es fresca y natural. En su elaboración no
interviene ningún proceso de pasteurización y no emplean conservantes. Se
fabrica sólo con chufas “Oro de Alboraya”, agua, azúcar y canela. También
ofrecen horchata congelada que sigue el mismo proceso de fabricación que la
horchata normal y que tienen dos años de caducidad. Desde aquí propongo que se
añadan unas cuantas dosis de estas al equipaje de los primeros colonos a Marte.
Seguro que una puesta de sol desde el planeta rojo sorbiendo una horchata hace
que el hecho de no regresar a la Tierra se haga mucho más llevadero. ¡Démosles
una alegría!
Horchata de Los Valencianos
Recuerdos en su interior
Uno de los locales de Los Valencianos
Horchaterías Los Valencianos-FRANFER Horchaterías Calle Feria, 35 Plaza de Benjamín Palencia, 1 Calle Francisco Pizarro, 65 C.C. Vialia (Estación de Albacete-Los Llanos) Plaza del Altozano, 6 Obrador Parque Empresarial Campollano, c/E, 62
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
No soy hombre temeroso de Dios y doy fe que mi profesora de
religión del colegio lo intentó por todos los medios. La recuerdo enfebrecida
leyéndonos en clase las horribles descripciones sobre el infierno de Dante,
Wetti o Tundal. No le faltaba interés, esfuerzo y pasión pero tenía un público
difícil: los niños criados en el Villaverde de entonces éramos poco
impresionables.
Sabedora del poder persuasivo de la imagen un día apareció
con el retroproyector del director para las grandes ocasiones. Sobre el gotelé
blanco de la pared nos mostró escenas del Averno de El Bosco concluyendo que
era el destino deparado al pecador; pero a nuestros ojos ya era una mejora
comparado con el parque de los Pinos de San Cristóbal donde entre otros seres
espeluznantes moraba el “camello” bípedo sin joroba.
Pasaron muchos años hasta que encontré una iconografía
religiosa aterradora. Fue en tierra de buenas viandas, en Santiago de
Compostela y concretamente en la escena del juicio final del Pórtico de la
Gloria.
Cuando contemplé a ese pobre pecador eternamente condenado a tener una
soga en el cuello que le impide comerse una empanada, me recorrió un escalofrío
por la espina dorsal. Sí, ahí estaba el infierno y en verdad era tan aterrador
como había descrito la sita Charo. Desde que tuve esa terrible visión como
todas las empanadas gallegas que puedo, para saciar en esta vida terrena las
carencias que tendré en la otra vida.
En mi último viaje a Cádiz no pude resistirme a saciar mi
apetito, y mi curiosidad, por las empanadas gaditanas de Casa Hidalgo. La
responsable de introducir este producto ahí abajo es una gallega, Maruja Louro,
pionera de la empanada en Cádiz. Si hoy es un producto común en la ciudad es
gracias a ella. Comenzó a elaborarlas en los años sesenta y son el emblema de
la pastelería.
Están elaboradas con masa de pan (a mi entender las mejores)
y son de diversos tamaños y rellenos: carne, bacalao, caballa o pollo. La
empanada de la casa, que no debes dejar de probar, es la individual de bonito
elaborada con tronco de atún, pimiento, tomate y cebolla. Te hará sentir como
si estuvieras en la misma Plaza del Obradoiro con una banda de gaiteros de
música ambiente. Yo si viviera en Cádiz comería las empanadas de Casa Hidalgo
todos los días sin medida no sea que el Maestro Mateo tuviera una visión
acertada del Averno: un lugar de sufrimiento eterno sin empanadas.
Me sorprende la gran afición por los helados en la norteña y
lluviosa Donosti. Hay más gente portando un helado en el bulevar donostiarra
que tipos con peto de “Compro Oro” en la Puerta del Sol de Madrid. De existir un ranking
de consumo de helados por habitante en España creo que Donosti estaría muy arriba.
No conozco ninguna otra ciudad donde sea tradición de obligado cumplimiento
contemplar los fuegos artificiales de sus fiestas comiendo helado. Si los
gabachos hubieran regalado a sus vecinos donostiarras la “Estatua de la
libertad” en vez de a los neoyorkinos a buen seguro que en el lugar de antorcha habría ahora representado un cucurucho de helado.
Entre tanta heladería sólo me consta una que elabore su
propia horchata. La familia Arnoldo vende helados en Donosti desde 1935 cuando
Giovanni y Elisa emigraron de Italia. Primero frente a una gasolinera de la
playa de Ondarreta, más tarde en la calle Miramar y desde 1948 en la actual
sede en la calle Garibai. Hoy dispone de otros dos locales de venta en la calle
Easo y la avenida de la
Libertad. Elaboran horchata artesana todo el año y por lo que
me cuentan tiene su público. Venden dos o tres litros al día en invierno y
llegan a los quince litros en verano. Ahora no tienes excusa para disfrutar de
todos los encantos de Donosti con una “hortxata de txufa” en la mano.
La vieja heladera
"Hortxata" (palabra no aceptada aún por la Euskaltzaindia)
Calle Garibai, 2 (sólo venden horchata en esta sede) Calle Legazpi, 9
20004 San Sebastián/Donostia
Calle Easo, 1
Avenida de la Libertad, 45
20006 San Sebastián/Donostia
Paseo del Muelle, 3 20003 San Sebastián/Donostia
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
En la salida este de la Plaza Mayor encontramos uno de los
edificios más singulares de Salamanca: el del Mercado Central. Se inaugura en
1909 y es obra del arquitecto gaditano Joaquín de Vargas y Aguirre, autor
también de la modernista y espectacular Casa Lis, con la que comparte
materiales como el hierro, el cristal y el ladrillo aunque no estilo. Un
ejercicio de funcionalidad y racionalidad que contrasta con la factura más
clásica presente en la mayoría de los monumentos de la ciudad.
El mercado dispone de 54 puestos en los que la carne es la
protagonista. Destacan por su crudeza los mostradores de lechazo, tostones y
lechones pero mi mirada se dirige hacia los puestos de despojos. Cuatro
casquerías en un pequeño mercado acreditan la gran afición de los salmantinos
por los callos, lengua, mollejas, manos, pies, sesada y jetas. Productos
presentes en la gastronomía local y que puedes disfrutar en la ciudad en forma
de tapas y raciones.
Antes de que se prepare un escuadrón suicida de
paracaidistas integrado por nutricionistas y/o veganos irredentos para
convertir a los salmantinos a la dieta mediterránea a base de alfalfa
orgánica ofrezco un dato que dará al traste con la operación: Salamanca es la
provincia con mayor esperanza de vida de España. Alguna virtud tendrá su estilo
de vida si viven más que los japoneses (ausencia de terremotos aparte). Así que
parafraseando no recuerdo muy bien si a Oscar Wilde, Mahatma Gandhi o Mr.
Wonderful: si algo funciona, no lo cambies.
Iniciamos una nueva temporada horchatera… ¡por fin! Dejamos
atrás un invierno duro no sólo por la escasez de este manjar debido el
fresquito sino porque estos meses algunos gurús nos han bombardeado con las supuestas
propiedades dermatológicas de la chufa. Tiene un pase encontrarse chufas en
chocolates, patés, licores o aliños pero mi postura sobre desaprovechar tan
preciado y escaso producto en cosméticos parafraseando a un ilustre valenciano
es: “¡No, hija no!”. ¿Qué exagero? Piensa en la reacción de un gallego si
descubre que parte de la captura de centollos se emplea en fabricar crema
exfoliante o de uno de Santoña si supiera que las delicadas anchoas cantábricas
se usan como solución a las callosidades de los pies.
Nuestra primera parada de este año es Córdoba. Me traslado a
la ciudad del califato a pasar el día con unas amigas. Si mi información no es
incorrecta hay tres establecimientos que elaboran horchata de chufa de verdad:
Cremeria di Vaniglia, La Flor de Levante y Helados Porras. Al llegar lo primero
que hago es situar los hitos en el plano como si fuera el mismísimo general
MacArthur horas antes de ocupar Japón. Cuando me dispongo a iniciar la ruta
horchatera mis compañeras de viaje me intentan convencer para aprovechar parte
de la mañana en conocer la ciudad: la Mezquita, el Alcázar, la Sinagoga… esas
cosas. Con la tarde ya encima y sus billetes en mi mochila amenazo con dejarlas
en tierra si no tomamos al menos una horchata. ¡Si no, para qué salgo yo de
Madrid!
No había tiempo para visitar las tres heladerías así que nos decidimos
por Cremeria di Vaniglia. A pesar de la referencia italiana su propietario es
natural de la localidad alicantina de Ibi. Pregunto por qué ese nombre y me
contesta que la idea era fusionar sabores y recetas tradicionales ibenses con
las innovadoras apuestas italianas. La heladería abrió en abril de 2012 aunque
su historia se remonta al grupo La Ibense desde 1947. El obrador de Denia
elabora el 80 por ciento de sus productos. Además de horchata disponen de
helados con homenajes a sabores andaluces como el de tocino de cielo, el
pastelón montillano o el pionono. Con ese vaso de horchata recuperé mi carácter
bondadoso y mis amigas sus billetes de vuelta. Eso sí, la próxima vez viajo
solo o llevo la “Chufamix”.
Una horchata en Córdoba
Terraza y local de "Cremeria di Vaniglia"
Tan larga espera sin horchata provoca extrañas visiones...
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
Juan Abarca, el cantante de “Mamá Ladilla”, afirma que el
anglicismo “derby” suena tan rancio como cuando cuatro tíos llegan a un bar y
piden un “carajillo”, un “pacharán”, un “sol y sobra” y un “Dyc”... A mí, en
cambio, a partir de ahora “derby” me sabrá a bocata mañanero recién hecho. El
nombre de este bar no rinde homenaje a los encuentros deportivos entre equipos
vecinos sino a la ciudad inglesa con ese nombre. La misma en la que trabajó el
emigrante canario que abrió este local hace medio siglo. Por fortuna para todos
sus clientes el nombre de la ciudad es fácil de recordar, peor hubiera sido
haber emigrado al municipio de Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch (palabrita
del niño Jesús que no te estoy engañando)
Este bar no está en “TripAdvisor” ni falta que le hace
porque todos los chicharreros que abren la ciudad lo conocen. Ofrece desayunos
a obreros, comerciantes y funcionarios desde las seis y media de la mañana
mientras que otros bares como el vecino “La Garriga” aún están cerrados. Si
eres turista es perfecto para el obligado madrugón previo a subir al Teide: el
bar del teleférico tiene precios más apropiados para la renta per capita
deIslandia que de Canarias así que no
seas “tolete” y carga tu mochila con las económicas viandas del “Derby”. Su
especialidad los bocatas de pan crujiente bien rellenos de tortilla: española,
verduras, espinacas o jamón y queso acompañados de jugo natural o café.
Si vas en plan tranquilo disfruta de su terraza mientras
despierta la ciudad.
Bocata de papas
Tarjeta de Bar Derby
Bar Derby Calle Pérez Galdós, 6 38002 Santa Cruz de Tenerife Almuerzo con sabor a mercado
Visitamos el Mercado de La Recova. El mercado referente
santacrucero se encuentra situado en un edificio de 1941. En otra ocasión nos
referiremos al edificio, su historia y por supuesto a las estupendas viandas
que podemos comprar en sus puestos pero en esta ocasión lo visitamos como
parada para nuestro almuerzo. No podemos abarcar todos los establecimientos en
un artículo así que seleccionamos unos pocos para que no acabes “abollao” como
dicen por aquí.
Al llegar al Mercado
de La Recova nos llama la atención los pequeños puestos exteriores de la Plaza
Poniente. En las inmediaciones de calle José Hernández Alfonso y la calle
Darías y Padrón tenemos una docena de bares donde poder comenzar nuestro
almuerzo. La tipología general de estos reducidos locales es la siguiente: una
pequeña cocina interior, y una barra y una terraza a pie de calle. Sus clientes
los mismos que acuden allí a hacer la compra.
Especialmente recomendable el establecimiento de “El Coral”
especializado en pescado: tollos, pescado frito, atún en salsa, pulpo guisado o
chocos a la plancha. Este puesto, abierto hace cinco años, ofrece productos del
mercado elaborados de manera sencilla, rápida y con precios imbatibles. Un buen
comienzo puede ser su ración de batatas con mojo rojo y refrigerio por sólo dos
euros.
Batatas con mojo rojo
Doblamos la calle de José Manuel Guimerá y entramos en la
pescadería. En esta sección puedes comprar el pescado o degustarlo en algunos
puestos acondicionados para ello. El pionero fue la "Pescadería Nicomedes" que
pertenece a una familia de gran tradición pescadera. El mercado se resistió a
aceptar esta novedad en 2011 pero tras regularlo dos años después los clientes
de esta pescadería se dividen entre los que compran producto fresco para llevar
y los que no pueden esperar para saborearlo allí mismo.
La idea surgió cuando el propietario visitó el madrileño
Mercado de San Miguel. Afortunadamente para La Recova y para los santacruceros
no ha seguido los pasos del aquel porque si no los minoristas tradicionales
hubieran sido expulsados de sus puestos y los vecinos de la zona tendrían que
ir a hacer la compra al súper de la esquina. Aquí puedes elegir mejillones,
almejas, gambas blancas… lo que más te guste: garantía de frescura garantizada
y precios que nada tienen que ver con el gentifricado y pijo Mercado de San
Miguel.
Barra de Pescadería Nicomedes
Acabamos con un postre. Nos decantamos por “Il Gelato del
Mercato”. El propietario originario del Lago de Como abrió esta heladería hace
cuatro años. Te sorprenderán sus helados cremosos elaborados con productos
naturales entre los que destaca la leche fresca entera de ganadería tinerfeña y
las frutas de los puestos del propio mercado. Sin conservantes ni colorantes.
Además de los sabores tradicionales los tenemos de frutas
tropicales como el de guanábano y otros más atrevidos como aceite de oliva
virgen extra con miel y laurel. Disfrútalo en la mesita del interior, en los
bancos de la plaza o mientras recorres los puestos de la planta alta. Desde
hace un año la heladería cuenta con un establecimiento hermano que montó un
amigo del dueño en Los Cristianos.
Helado en Il Gelato del Mercato
Después de estas tres sugerencias no dirás que dedicamos poco espacio a la “cocina de mercado”…
El Coral Puesto número 27 y 28 (Exterior Plaza Poniente) Pescadería Nicomedes Puesto número 8, 9 y 10 (Pescadería) Il Gelato del Mercato Puesto número 13 (Plaza Naciente) Cena en un guachinche
Un guachinche es un establecimiento en el que se degusta
cocina canaria y vino del país. No has estado en Tenerife si no entras en uno.
Para muchos el único que queda en la capital es "El Puntero". Situado en una
vieja casa del barrio de El Toscal abrió sus puertas como venta en 1953. El
nombre hace referencia al municipio marítimo de Punta Hidalgo de donde son originarios
los dueños.
El local que podría ser una casa familiar terrera con sólo
retirar el mobiliario es de un tipismo encantador. Tiene dos ambientes
diferenciados, una barra a la entrada y dentro un salón con ocho mesas al que
se llega a través del distribuidor con otras dos mesas y la cocina ¡A eso le
llamo yo cocinar a la vista! Decoración con pocas licencias en la que como en
cualquier buena tasca peninsular poco sobra y nada falta.
Especialidades procedentes de la mar: tollos, pulpo,
sardinas, chocos… y el pescado del día, que a diferencia de otros lugares, no
sube la cuenta. Tras tomar nota te presentarán tu elección antes de pasar por
cocina. Además del pescado recomiendo sus garbanzas y las papas arrugadas.
Postres caseros a elegir: mousse de chocolate, quesillo y unos huevos moles
estupendos. Y por supuesto el vino de la casa...
El mantel a cuadros no puede faltar en este blog
Interior de El Puntero
Bodegón El Puntero Calle San Clemente, 16 38003 Santa Cruz de Tenerife
Y así ponemos fin a nuestra experiencia gastronómica
chicharrera. Para que no se diga que no se puede comer de forma casera,
auténtica y económica en uno de los mayores destinos del turísticos del país.
“Angry Birds” es un videojuego finés que narra la historia
de unos pájaros de ceño fruncido que se defienden de un grupo de cerdos que
amenazan con comerse sus huevos. El éxito del producto ha sido tan grande que
sus personajes han dado el salto a la televisión y al cine tras ser descargado
en sus móviles por millones de personas a lo largo y ancho de este mundo. Ha
habido una presencia tan masiva de estos pájaros y cerdos que grupos
animalistas se han planteado hackear el videojuego para liberarlos de la
sobreexplotación humana.
En las inmediaciones de la madrileña plaza de Callao
encontré bajo la aparente apariencia de una ensaladilla rusa un nuevo espécimen
de “Angry Birds”. No subestimes el poder destructivo de este plato, en
esta zona de guiris sirven ensaladillas tan secas que servirían como arma
arrojadiza a la Intifada.
De hecho esta versión de “Angry Birds” es la más mortífera de
todas porque aunque no explote, se divida o lance proyectiles si lo dejas
madurar al sol y lo lanzas sobre los enemigos a buen seguro que, como mínimo,
pillan una buena salmonelosis.
Girona, entre otras curiosidades, tiene dos conocidas
esculturas de leones. La primera, situada en la Plaza de Sant Feliu es muy
popular entre los turistas porque cuenta la tradición que debes besar sus
posaderas si quieres volver a la ciudad. Aunque todo el mundo conoce a la
escultura como “El culo de la leona” algunos sostienen que bien podría
representar en realidad a un león macho o incluso un mono. Cuando esta polémica
llegue a los detractores de los derechos de los colectivos LGTB seguro que
pedirán al juez la retirada cautelar del escalón que da acceso a tan fieras
nalgas hasta que se resuelva su especie, sexo e identidad de género.
En esta plaza del mercado, también conocida como del león o
como aparece en el callejero, de Francesc Calvet i Rubalcaba, se encuentra el
mercado que nos ocupa. El Mercat del Lleó fue inaugurado en 1944. Fue
construido con mano de obra de represaliados y es obra de Juan Gordillo, que
sustituyó en el proyecto a Ricardo Giralt, depurado de sus cargos de arquitecto
municipal en Girona y Figueres tras la guerra. Desde entonces el mercado ha
sufrido varias mejoras.
Actualmente cuenta con 58 puestos repartidos en una planta
única de 1712 metros cuadrados. En ellos podrás encontrar algunos productos
característicos de la gastronomía de la provincia como las anchoas de La
Escala, la butifarra dulce, el aceite de oliva del Empordá o las famosas
manzanas de la provincia. En los alrededores se encuentran los puestos de
frutas y verduras del mercadillo de productores de las comarcas gerundenses.
Esta oferta se completa en la aledaña plaza de Salvador Espriu los jueves con
el mercadillo ecológico de la ciudad.
Después de visitarlo seguro que besas el “cul de la lleona” para volver
a Girona a por más provisiones.