lunes, 14 de agosto de 2017

Heladería Italiana Napoli (Madrid)

Una táctica de las franquicias es fijar establecimientos cerca de comercios del mismo ramo para arrebatarles sus clientes. Esta suerte de “contraprogramación” ha llevado al cierre de muchos comercios tradicionales. Una de las franquicias acusadas de estas prácticas es “Granier”. En la Avenida Ciudad de Barcelona y a unos pasos donde estuvo la ya difunta confitería “La Cervantina” una pizarra de tijera a la puerta de un establecimiento de esta cadena ofrece el económicamente imbatible “dos fartons más horchata por 2,50 euros”. Los reyes del cruasán industrial a precio de saldo se pasan sin contemplaciones a la competencia desleal de la chufa y observo con horror a través del cristal a niños sorbiendo horchatas industriales. No entiendo que se monte la de Dios si te olvidas a los críos en el coche en verano pero no por permitir que consuman semejante brebaje. De aquí a volver al “Tang” solo hay un paso.

Si eres uno de esos padres y no quieres ser merecedor de compartir celda con narcotraficantes, asesinos o aún peor, licitadores de obra pública, aún estás a tiempo. Sólo tienes que sacar a tus hijos del "Granier", cruzar la Avenida Ciudad de Barcelona y entrar a “Helados Italianos Napoli”. Descubrí esta heladería hace algunos años mientras repasaba con el maestro heladero de “Los Alpes” establecimientos que en Madrid elaboran horchata natural. Desde entonces no falto cada verano a mi cita con esta heladería de Retiro. “Napoli” comienza su andadura en 1973 con una tienda en el barrio de San Diego que hoy es su obrador y del que salen entre marzo y octubre doscientos litros semanales de horchata elaborada sólo con chufas D.O., agua, azúcar y rama de canela. Otra opción para tomar una horchata en la zona (Retiro-Salamanca) más “chufera” de la capital. 

Horchata de "Heladería Italiana Napoli"

Interior de la heladería

Objeto cedido por el Museo Warren

Avenida de la Ciudad de Barcelona, 19
28007 Madrid

Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa

miércoles, 19 de julio de 2017

Bar ESTIU (Alicante)

No es Madrid ciudad de buenas arrocerías. Algunas de las “auténticas” abusan de oropeles en forma de mantelería de hilo y profusión de copas, imponen conceptos obsoletos como el “servicio de mesa” y una recargada decoración en la que no faltan los orgullosos retratos del propietario con los protagonistas de la trama Púnica y el famoseo televisivo de los años 80. El resultado: arroces que no son para tirar cohetes (o mascletás) con una cuenta más hinchada que una obra de Calatrava. La tragedia del madrileño aficionado al arroz, salvo honrosas excepciones, es vivir atrapado en el limbo entre un “Paellador” o pagar arroz de verdad a precio de mariscada.

Acudo a Alicante para realizar una entrada sobre horchatas así que no tengo excusa para no disfrutar de un buen arroz. Para ello huyo del Paseo de la Explanada, que en cuestión gastronómica tiene más peligro que McGiver encerrado en una ferretería y acudo a la periferia, en concreto al barrio de Polígono Babel, para disfrutar de los arroces de “L´Estiu”. Este bar de barrio tiene justo lo que busco: pagas por lo que comes. Dispone de una gran variedad de arroces: de tacos de atún y sepionet; de bacalao fresco, habitas baby y ajo tierno; de setas, pato confitado y foie; cordero y romero…

Muy recomendable su “arroz en movimiento”: el tradicional arroz negro con sepia en este caso coronado por “katsuobushi”. Estas lascas de atún secado, fermentado y ahumado proceden de la cocina japonesa y tienen la cualidad de “bailar” al entrar en contacto con el vapor. Además de por la sugerente coreografía la presencia de este ingrediente en el arroz está plenamente justificada por el potente sabor que aporta. Un ejemplo del espíritu de tradición y fusión de este pequeño local de barrio.

Cruzo los dedos para que en su próxima reforma para ganar mesas no pierda su identidad de tasca.

Tasca moderna e informal

En el barrio de Polígono Babel

Arroz en movimiento

Calle Perú, 13
03008 Alicante

viernes, 14 de julio de 2017

Horchaterías Los Valencianos (Albacete)

ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (XXVIII)

La historia de “Los Valencianos” es la de tantos horchateros y heladeros. Damián Francés Albero y Josefa Gimeno Sánchez llegan a Albacete en 1941 desde Gandía para probar suerte en su popular feria y la buena acogida les anima a establecerse al año siguiente. Sus carritos compitieron con los de “Helados José Quesada”, “El Buen Gusto Hnos. Rueda”, “Helados Pepe Gómez” y “Helados La Estrella”. Damián y Josefa llegaron a tener siete carros en Albacete. Por aquel entonces bien se podría haber popularizado la frase: “Albacete, una horchata y vete” pero parece que la rima no cuajó y tomó la actual deriva escatológica.

La segunda generación, José Francés Gimeno y Teresa Ferre Blanquer trasladan en 1990 el obrador de la calle Feria esquina con Doctor Ferrán al Polígono Industrial de Campollano y se funda FRANFER, que como es natural es el acrónimo de sus apellidos. En la actualidad al frente del negocio se encuentra la tercera generación que cuenta con cinco tiendas en Albacete y desde 2014 un "Museo del Helado" único en Castilla-La Mancha donde se pueden contemplar viejas heladeras a mano, moldes de polos y una de las bicicletas que se empleada para el reparto.

A pesar del haber pasado del obrador a la fábrica la horchata que ofrece “Los Valencianos” en sus tiendas es fresca y natural. En su elaboración no interviene ningún proceso de pasteurización y no emplean conservantes. Se fabrica sólo con chufas “Oro de Alboraya”, agua, azúcar y canela. También ofrecen horchata congelada que sigue el mismo proceso de fabricación que la horchata normal y que tienen dos años de caducidad. Desde aquí propongo que se añadan unas cuantas dosis de estas al equipaje de los primeros colonos a Marte. Seguro que una puesta de sol desde el planeta rojo sorbiendo una horchata hace que el hecho de no regresar a la Tierra se haga mucho más llevadero. ¡Démosles una alegría!

Horchata de Los Valencianos
  
Recuerdos en su interior
  
Uno de los locales de Los Valencianos
  
Horchaterías Los Valencianos-FRANFER

Horchaterías
Calle Feria, 35
Plaza de Benjamín Palencia, 1
Calle Francisco Pizarro, 65
C.C. Vialia (Estación de Albacete-Los Llanos)
Plaza del Altozano, 6

Obrador
Parque Empresarial Campollano, c/E, 62

Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa

viernes, 23 de junio de 2017

Pastelería Casa Hidalgo (Cádiz)

No soy hombre temeroso de Dios y doy fe que mi profesora de religión del colegio lo intentó por todos los medios. La recuerdo enfebrecida leyéndonos en clase las horribles descripciones sobre el infierno de Dante, Wetti o Tundal. No le faltaba interés, esfuerzo y pasión pero tenía un público difícil: los niños criados en el Villaverde de entonces éramos poco impresionables. 

Sabedora del poder persuasivo de la imagen un día apareció con el retroproyector del director para las grandes ocasiones. Sobre el gotelé blanco de la pared nos mostró escenas del Averno de El Bosco concluyendo que era el destino deparado al pecador; pero a nuestros ojos ya era una mejora comparado con el parque de los Pinos de San Cristóbal donde entre otros seres espeluznantes moraba el “camello” bípedo sin joroba.

Pasaron muchos años hasta que encontré una iconografía religiosa aterradora. Fue en tierra de buenas viandas, en Santiago de Compostela y concretamente en la escena del juicio final del Pórtico de la Gloria. 


Cuando contemplé a ese pobre pecador eternamente condenado a tener una soga en el cuello que le impide comerse una empanada, me recorrió un escalofrío por la espina dorsal. Sí, ahí estaba el infierno y en verdad era tan aterrador como había descrito la sita Charo. Desde que tuve esa terrible visión como todas las empanadas gallegas que puedo, para saciar en esta vida terrena las carencias que tendré en la otra vida.

En mi último viaje a Cádiz no pude resistirme a saciar mi apetito, y mi curiosidad, por las empanadas gaditanas de Casa Hidalgo. La responsable de introducir este producto ahí abajo es una gallega, Maruja Louro, pionera de la empanada en Cádiz. Si hoy es un producto común en la ciudad es gracias a ella. Comenzó a elaborarlas en los años sesenta y son el emblema de la pastelería.

Están elaboradas con masa de pan (a mi entender las mejores) y son de diversos tamaños y rellenos: carne, bacalao, caballa o pollo. La empanada de la casa, que no debes dejar de probar, es la individual de bonito elaborada con tronco de atún, pimiento, tomate y cebolla. Te hará sentir como si estuvieras en la misma Plaza del Obradoiro con una banda de gaiteros de música ambiente. Yo si viviera en Cádiz comería las empanadas de Casa Hidalgo todos los días sin medida no sea que el Maestro Mateo tuviera una visión acertada del Averno: un lugar de sufrimiento eterno sin empanadas.

Fachada de la gaditana Casa Hidalgo

Ésto sí que es entrar en el Paraíso...

Las empanadas gallegas de Casa Hidalgo

Plaza de la Catedral, 8
11005 Cádiz

miércoles, 21 de junio de 2017

Heladería Arnoldo (San Sebastián/Donostia)


Me sorprende la gran afición por los helados en la norteña y lluviosa Donosti. Hay más gente portando un helado en el bulevar donostiarra que tipos con peto de “Compro Oro” en la Puerta del Sol de Madrid. De existir un ranking de consumo de helados por habitante en España creo que Donosti estaría muy arriba. No conozco ninguna otra ciudad donde sea tradición de obligado cumplimiento contemplar los fuegos artificiales de sus fiestas comiendo helado. Si los gabachos hubieran regalado a sus vecinos donostiarras la “Estatua de la libertad” en vez de a los neoyorkinos a buen seguro que en el lugar de antorcha habría ahora representado un cucurucho de helado.

Entre tanta heladería sólo me consta una que elabore su propia horchata. La familia Arnoldo vende helados en Donosti desde 1935 cuando Giovanni y Elisa emigraron de Italia. Primero frente a una gasolinera de la playa de Ondarreta, más tarde en la calle Miramar y desde 1948 en la actual sede en la calle Garibai. Hoy dispone de otros dos locales de venta en la calle Easo y la avenida de la Libertad. Elaboran horchata artesana todo el año y por lo que me cuentan tiene su público. Venden dos o tres litros al día en invierno y llegan a los quince litros en verano. Ahora no tienes excusa para disfrutar de todos los encantos de Donosti con una “hortxata de txufa” en la mano.

 La vieja heladera

"Hortxata" 
(palabra no aceptada aún por la Euskaltzaindia)

Cucurucho de helado XL para vascos de pura cepa

Calle Garibai, 2 (sólo venden horchata en esta sede)
Calle Legazpi, 9
20004 San Sebastián/Donostia

Calle Easo, 1
Avenida de la Libertad, 45
20006 San Sebastián/Donostia

Paseo del Muelle, 3
20003 San Sebastián/Donostia

Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa

viernes, 2 de junio de 2017

Mercado Central (Salamanca)

En la salida este de la Plaza Mayor encontramos uno de los edificios más singulares de Salamanca: el del Mercado Central. Se inaugura en 1909 y es obra del arquitecto gaditano Joaquín de Vargas y Aguirre, autor también de la modernista y espectacular Casa Lis, con la que comparte materiales como el hierro, el cristal y el ladrillo aunque no estilo. Un ejercicio de funcionalidad y racionalidad que contrasta con la factura más clásica presente en la mayoría de los monumentos de la ciudad.

El mercado dispone de 54 puestos en los que la carne es la protagonista. Destacan por su crudeza los mostradores de lechazo, tostones y lechones pero mi mirada se dirige hacia los puestos de despojos. Cuatro casquerías en un pequeño mercado acreditan la gran afición de los salmantinos por los callos, lengua, mollejas, manos, pies, sesada y jetas. Productos presentes en la gastronomía local y que puedes disfrutar en la ciudad en forma de tapas y raciones.

Antes de que se prepare un escuadrón suicida de paracaidistas integrado por nutricionistas y/o veganos irredentos para convertir a los salmantinos a la dieta mediterránea a base de alfalfa orgánica ofrezco un dato que dará al traste con la operación: Salamanca es la provincia con mayor esperanza de vida de España. Alguna virtud tendrá su estilo de vida si viven más que los japoneses (ausencia de terremotos aparte). Así que parafraseando no recuerdo muy bien si a Oscar Wilde, Mahatma Gandhi o Mr. Wonderful: si algo funciona, no lo cambies.

 Mercado Central de Salamanca
  
 Uno de los accesos del mercado charro
  
¡Soplaré y soplaré y el mostrador derribaré!

Plaza del Mercado, s/n
37001 Salamanca

miércoles, 24 de mayo de 2017

Cremeria di Vaniglia (Córdoba)


Iniciamos una nueva temporada horchatera… ¡por fin! Dejamos atrás un invierno duro no sólo por la escasez de este manjar debido el fresquito sino porque estos meses algunos gurús nos han bombardeado con las supuestas propiedades dermatológicas de la chufa. Tiene un pase encontrarse chufas en chocolates, patés, licores o aliños pero mi postura sobre desaprovechar tan preciado y escaso producto en cosméticos parafraseando a un ilustre valenciano es: “¡No, hija no!”. ¿Qué  exagero? Piensa en la reacción de un gallego si descubre que parte de la captura de centollos se emplea en fabricar crema exfoliante o de uno de Santoña si supiera que las delicadas anchoas cantábricas se usan como solución a las callosidades de los pies.

Nuestra primera parada de este año es Córdoba. Me traslado a la ciudad del califato a pasar el día con unas amigas. Si mi información no es incorrecta hay tres establecimientos que elaboran horchata de chufa de verdad: Cremeria di Vaniglia, La Flor de Levante y Helados Porras. Al llegar lo primero que hago es situar los hitos en el plano como si fuera el mismísimo general MacArthur horas antes de ocupar Japón. Cuando me dispongo a iniciar la ruta horchatera mis compañeras de viaje me intentan convencer para aprovechar parte de la mañana en conocer la ciudad: la Mezquita, el Alcázar, la Sinagoga… esas cosas. Con la tarde ya encima y sus billetes en mi mochila amenazo con dejarlas en tierra si no tomamos al menos una horchata. ¡Si no, para qué salgo yo de Madrid!

No había tiempo para visitar las tres heladerías así que nos decidimos por Cremeria di Vaniglia. A pesar de la referencia italiana su propietario es natural de la localidad alicantina de Ibi. Pregunto por qué ese nombre y me contesta que la idea era fusionar sabores y recetas tradicionales ibenses con las innovadoras apuestas italianas. La heladería abrió en abril de 2012 aunque su historia se remonta al grupo La Ibense desde 1947. El obrador de Denia elabora el 80 por ciento de sus productos. Además de horchata disponen de helados con homenajes a sabores andaluces como el de tocino de cielo, el pastelón montillano o el pionono. Con ese vaso de horchata recuperé mi carácter bondadoso y mis amigas sus billetes de vuelta. Eso sí, la próxima vez viajo solo o llevo la “Chufamix”.

Una horchata en Córdoba
  
Terraza y local de "Cremeria di Vaniglia"
  
Tan larga espera sin horchata provoca extrañas visiones...
  
Calle José Cruz Conde, 1
14008 Córdoba

Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa

jueves, 4 de mayo de 2017

Límite 24 horas en Santa Cruz de Tenerife

Desayuno a primera hora

Juan Abarca, el cantante de “Mamá Ladilla”, afirma que el anglicismo “derby” suena tan rancio como cuando cuatro tíos llegan a un bar y piden un “carajillo”, un “pacharán”, un “sol y sobra” y un “Dyc”... A mí, en cambio, a partir de ahora “derby” me sabrá a bocata mañanero recién hecho. El nombre de este bar no rinde homenaje a los encuentros deportivos entre equipos vecinos sino a la ciudad inglesa con ese nombre. La misma en la que trabajó el emigrante canario que abrió este local hace medio siglo. Por fortuna para todos sus clientes el nombre de la ciudad es fácil de recordar, peor hubiera sido haber emigrado al municipio de Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch (palabrita del niño Jesús que no te estoy engañando)


Este bar no está en “TripAdvisor” ni falta que le hace porque todos los chicharreros que abren la ciudad lo conocen. Ofrece desayunos a obreros, comerciantes y funcionarios desde las seis y media de la mañana mientras que otros bares como el vecino “La Garriga” aún están cerrados. Si eres turista es perfecto para el obligado madrugón previo a subir al Teide: el bar del teleférico tiene precios más apropiados para la renta per capita de Islandia que de Canarias así que no seas “tolete” y carga tu mochila con las económicas viandas del “Derby”. Su especialidad los bocatas de pan crujiente bien rellenos de tortilla: española, verduras, espinacas o jamón y queso acompañados de jugo natural o café.

Si vas en plan tranquilo disfruta de su terraza mientras despierta la ciudad.

Bocata de papas

Tarjeta de Bar Derby

Bar Derby
Calle Pérez Galdós, 6
38002 Santa Cruz de Tenerife

Almuerzo con sabor a mercado

Visitamos el Mercado de La Recova. El mercado referente santacrucero se encuentra situado en un edificio de 1941. En otra ocasión nos referiremos al edificio, su historia y por supuesto a las estupendas viandas que podemos comprar en sus puestos pero en esta ocasión lo visitamos como parada para nuestro almuerzo. No podemos abarcar todos los establecimientos en un artículo así que seleccionamos unos pocos para que no acabes “abollao” como dicen por aquí.  

Al llegar al Mercado de La Recova nos llama la atención los pequeños puestos exteriores de la Plaza Poniente. En las inmediaciones de calle José Hernández Alfonso y la calle Darías y Padrón tenemos una docena de bares donde poder comenzar nuestro almuerzo. La tipología general de estos reducidos locales es la siguiente: una pequeña cocina interior, y una barra y una terraza a pie de calle. Sus clientes los mismos que acuden allí a hacer la compra.

Especialmente recomendable el establecimiento de “El Coral” especializado en pescado: tollos, pescado frito, atún en salsa, pulpo guisado o chocos a la plancha. Este puesto, abierto hace cinco años, ofrece productos del mercado elaborados de manera sencilla, rápida y con precios imbatibles. Un buen comienzo puede ser su ración de batatas con mojo rojo y refrigerio por sólo dos euros.


Batatas con mojo rojo
   
Doblamos la calle de José Manuel Guimerá y entramos en la pescadería. En esta sección puedes comprar el pescado o degustarlo en algunos puestos acondicionados para ello. El pionero fue la "Pescadería Nicomedes" que pertenece a una familia de gran tradición pescadera. El mercado se resistió a aceptar esta novedad en 2011 pero tras regularlo dos años después los clientes de esta pescadería se dividen entre los que compran producto fresco para llevar y los que no pueden esperar para saborearlo allí mismo.

La idea surgió cuando el propietario visitó el madrileño Mercado de San Miguel. Afortunadamente para La Recova y para los santacruceros no ha seguido los pasos del aquel porque si no los minoristas tradicionales hubieran sido expulsados de sus puestos y los vecinos de la zona tendrían que ir a hacer la compra al súper de la esquina. Aquí puedes elegir mejillones, almejas, gambas blancas… lo que más te guste: garantía de frescura garantizada y precios que nada tienen que ver con el gentifricado y pijo Mercado de San Miguel.


Barra de Pescadería Nicomedes
   
Acabamos con un postre. Nos decantamos por “Il Gelato del Mercato”. El propietario originario del Lago de Como abrió esta heladería hace cuatro años. Te sorprenderán sus helados cremosos elaborados con productos naturales entre los que destaca la leche fresca entera de ganadería tinerfeña y las frutas de los puestos del propio mercado. Sin conservantes ni colorantes.

Además de los sabores tradicionales los tenemos de frutas tropicales como el de guanábano y otros más atrevidos como aceite de oliva virgen extra con miel y laurel. Disfrútalo en la mesita del interior, en los bancos de la plaza o mientras recorres los puestos de la planta alta. Desde hace un año la heladería cuenta con un establecimiento hermano que montó un amigo del dueño en Los Cristianos.


Helado en Il Gelato del Mercato
     
Después de estas tres sugerencias no dirás que dedicamos poco espacio a la “cocina de mercado”… 

El Coral
Puesto número 27 y 28 (Exterior Plaza Poniente)

Pescadería Nicomedes
Puesto número 8, 9 y 10 (Pescadería)

Il Gelato del Mercato
Puesto número 13 (Plaza Naciente)

Cena en un guachinche

Un guachinche es un establecimiento en el que se degusta cocina canaria y vino del país. No has estado en Tenerife si no entras en uno. Para muchos el único que queda en la capital es "El Puntero". Situado en una vieja casa del barrio de El Toscal abrió sus puertas como venta en 1953. El nombre hace referencia al municipio marítimo de Punta Hidalgo de donde son originarios los dueños.

El local que podría ser una casa familiar terrera con sólo retirar el mobiliario es de un tipismo encantador. Tiene dos ambientes diferenciados, una barra a la entrada y dentro un salón con ocho mesas al que se llega a través del distribuidor con otras dos mesas y la cocina ¡A eso le llamo yo cocinar a la vista! Decoración con pocas licencias en la que como en cualquier buena tasca peninsular poco sobra y nada falta.  

Especialidades procedentes de la mar: tollos, pulpo, sardinas, chocos… y el pescado del día, que a diferencia de otros lugares, no sube la cuenta. Tras tomar nota te presentarán tu elección antes de pasar por cocina. Además del pescado recomiendo sus garbanzas y las papas arrugadas. Postres caseros a elegir: mousse de chocolate, quesillo y unos huevos moles estupendos. Y por supuesto el vino de la casa...


  El mantel a cuadros no puede faltar en este blog
  
Interior de El Puntero

Bodegón El Puntero
Calle San Clemente, 16
38003 Santa Cruz de Tenerife


Y así ponemos fin a nuestra experiencia gastronómica chicharrera. Para que no se diga que no se puede comer de forma casera, auténtica y económica en uno de los mayores destinos del turísticos del país.  

lunes, 10 de abril de 2017

Angry Birds (la ensaladilla)


“Angry Birds” es un videojuego finés que narra la historia de unos pájaros de ceño fruncido que se defienden de un grupo de cerdos que amenazan con comerse sus huevos. El éxito del producto ha sido tan grande que sus personajes han dado el salto a la televisión y al cine tras ser descargado en sus móviles por millones de personas a lo largo y ancho de este mundo. Ha habido una presencia tan masiva de estos pájaros y cerdos que grupos animalistas se han planteado hackear el videojuego para liberarlos de la sobreexplotación humana.    

En las inmediaciones de la madrileña plaza de Callao encontré bajo la aparente apariencia de una ensaladilla rusa un nuevo espécimen de “Angry Birds”. No subestimes el poder destructivo de este plato, en esta zona de guiris sirven ensaladillas tan secas que servirían como arma arrojadiza a la Intifada. De hecho esta versión de “Angry Birds” es la más mortífera de todas porque aunque no explote, se divida o lance proyectiles si lo dejas madurar al sol y lo lanzas sobre los enemigos a buen seguro que, como mínimo, pillan una buena salmonelosis.


En ocasiones veo Angry Birds...

martes, 4 de abril de 2017

Mercat del Lleó (Girona)

Girona, entre otras curiosidades, tiene dos conocidas esculturas de leones. La primera, situada en la Plaza de Sant Feliu es muy popular entre los turistas porque cuenta la tradición que debes besar sus posaderas si quieres volver a la ciudad. Aunque todo el mundo conoce a la escultura como “El culo de la leona” algunos sostienen que bien podría representar en realidad a un león macho o incluso un mono. Cuando esta polémica llegue a los detractores de los derechos de los colectivos LGTB seguro que pedirán al juez la retirada cautelar del escalón que da acceso a tan fieras nalgas hasta que se resuelva su especie, sexo e identidad de género.

En la plaza del mercado, encontramos la otra escultura, denominada “El león del Mercado”: un bravo león sobre un pedestal de ocho metros que conmemora la resistencia gerundense a Napoleón. A pesar del tiempo transcurrido el león tiene motivos para conservar ese semblante arisco contra los extranjeros: en 2008 unos guiris despistados fueron detenidos al ser descubiertos haciendo arriesgados equilibrios para besarle el culo confundiéndolo con su prima hermana. Nota mental: si no quieres hacer el ridículo con las tradiciones de tierras extranjeras no te leas la guía del "Loneley Planet" bajo los efectos del calimocho.

En esta plaza del mercado, también conocida como del león o como aparece en el callejero, de Francesc Calvet i Rubalcaba, se encuentra el mercado que nos ocupa. El Mercat del Lleó fue inaugurado en 1944. Fue construido con mano de obra de represaliados y es obra de Juan Gordillo, que sustituyó en el proyecto a Ricardo Giralt, depurado de sus cargos de arquitecto municipal en Girona y Figueres tras la guerra. Desde entonces el mercado ha sufrido varias mejoras.

Actualmente cuenta con 58 puestos repartidos en una planta única de 1712 metros cuadrados. En ellos podrás encontrar algunos productos característicos de la gastronomía de la provincia como las anchoas de La Escala, la butifarra dulce, el aceite de oliva del Empordá o las famosas manzanas de la provincia. En los alrededores se encuentran los puestos de frutas y verduras del mercadillo de productores de las comarcas gerundenses. Esta oferta se completa en la aledaña plaza de Salvador Espriu los jueves con el mercadillo ecológico de la ciudad.

Después de visitarlo seguro que besas el “cul de la lleona” para volver a Girona a por más provisiones.

Productoras a pie de calle

Interior del Mercat del Lleó

Ese culo no pasa hambre...

Plaça Calvet i Rubalcaba, s/n
17002 Girona