viernes, 10 de julio de 2026

Límite 24 horas en León

Este artículo es un reto para esta sección porque cuando viajo a León es imposible salir sin ir de tapas. Porque León tiene mucha historia y mucho museo, pero en esta ciudad los auténticos monumentos son los bares y aquí las tapas son un no parar y por cada “corto” recibes una. Son rutas frenéticas en las que se pasa de un bar a otro sin tiempo para reposar la tapa anterior, porque se consumen de pie y rapidito para dejar sitio al siguiente comensal. La ley no escrita del tapeo leonés.

Un desayuno, almuerzo o cena convencional en León no son una opción. Tan siquiera plantearlo es recibido con indiferencia o estupefacción. El ecosistema tampoco ayuda, si entras en una pastelería con la intención de refugiarte y pides un café se acompañará también de una tapa, en este caso dulce, y no me refiero a una triste galletita envuelta en un aséptico papelito, sino de una buena porción de pastel o bizcocho que irá a parar al igual que el resto de tapas al “Tetris” de tu estómago.

Por fortuna en León también se trabaja y ese es el único momento del día en el que la gente no está de tapas en el bar. Aprovecho entonces para ir de menú del día o a la carta a tabernas y restaurantes convencionales. La oportunidad para sentarme, detener el tiempo y darle una oportunidad a la cocina leonesa y sus productos, la que recuerdo de mi madre, la tía y la abuela. Una manera de disfrutar sentado de la gastronomía local.

Vía libre para comer en León

Desayuno en Confitería Asturias.

Comenzamos el día en un obrador con más de medio siglo de vida. Confitería Asturias fue fundado en 1970 por el matrimonio de Ulpiana y Luis César. Ese último era sobrino de José Tejeiro, el de los tocinillos de cielo de Grado; producto imprescindible en cualquier buen restaurante asturiano que se precie de serlo y al que dediqué en el pasado un artículo en este blog. Por tanto, no pierdas la oportunidad de probar un tocinillo de cielo con la genuina receta de Grado.

El local tras la última reforma cuenta con espacios para panadería y pastelería, uno en cada extremo del local y mesas para su degustación en el medio. Además del tocinillo de cielo con el café recibirás de tapa un delicioso hojaldre con crema pastelera. Entre los productos salados se puede elegir entre empanada de cecina, queso de cabra y tomate, bollos preñados o unas mantecadas muy “prestosas”.

Mantecada

Aspecto tras la renovación

Almuerzo en Bar La Ribera.

Este local era uno de mis favoritos para tapear hace años. Comenzaba en la barra pidiendo un “corto” con su correspondiente tapa para luego pasar a la mesa y disfrutar de sus raciones. Hasta que en 2024 los propietarios decidieron prescindir de la barra y las tapa y dedicarse solo a las mesas y las raciones. Entre estas destacan las de casquería, además de los mejillones, tigres o bocartes.

El secreto es que todas son caseras. Destaco las mollejas de ternera, que primero se limpian a mano, dedicando a esta operación 3 horas cada 6 kilos, para luego guisarlas. Cada semana elaboran de 25 a 50 kilos de este manjar ¿Quién trabaja con tanto mimo el producto? Casi nadie porque ahora las mollejas se compran limpias y guisadas. Si quieres disfrutar de esta artesanía date prisa porque José Roberto se jubila el próximo año y La Ribera, tristemente, echará el cierre.

Mollejas de ternera caseras

  
En un año será historia

Cena en Casa Mando.

Cuando me senté en Casa Mando por vez primera tuve la sensación de que no era un lugar para mí. Por el aspecto del local presuponía propuestas de cocina internacionales o platos minimalistas. Pero tan pronto comenzó a desfilar la comida en mi mesa comprendí que esto era otra cosa. En realidad, es una versión refinada y moderna de un antiguo mesón tradicional y familiar, el del Hotel Conde Luna.

Aquí se apuesta por productos y recetas locales revisadas como la lasaña de botillo de El Bierzo, los huevos rotos con picadillo de matanza o la tarta de quesos leoneses con helado de leche tostada. Heredado del antiguo mesón se puede pedir el “suflé Alaska”, plato flambeado delante del cliente y que bien ejecutado entra en el rango de “cena con espectáculo”. Y si la cosa no sale bien siempre puede uno deleitarse con una actuación del Cuerpo de Bomberos.

Tarta de quesos leoneses con helado de leche tostada

Fachada de Casa Mando

Termina mi jornada en León con el objetivo cumplido, el de entregarme a la agradable sensación de disfrutar de la gastronomía leonesa con mesa y mantel. Una experiencia a fuego lento que no es mejor ni peor, simplemente alternativo. Porque, a fin de cuentas: “No solo de tapas vive el hombre”.


Av. República Argentina, 8
24004 León

Bar la Ribera
Calle de Fernando G. Regueral, 8
24003 León

Calle Policía Nacional, s/n
24003 León

No hay comentarios: