En mi cocina el arroz con leche es un fijo. Receta asturiana familiar que ha pasado de padres a hijos hasta llegar a mí y que me hace sentir como el “Caballero del Grial” de Indiana Jones, último custodio del secreto, luciendo barba blanca y con cada vez más nazis pululando por ahí fuera. Uno de los pocos platos que ejecuto con solvencia, la estrella de mis postres y que ofrezco con orgullo cuando recibo invitados en mi templo de ladrillo visto en la desolada Meseta Central.
El problema lo tengo paradójicamente cuando visito el Principado de Asturias donde gana terreno en sus restaurantes el arroz con leche de texturas fluidas y ligeras típicas de otras regiones, presentaciones en crema o batido con el pretexto de la vanguardia, pero que en realidad evidencian una alarmante falta de dedicación, tiempo y cariño en la elaboración. Esta tendencia que me ha llevado en los últimos años a tomar la decisión de no pedir arroz con leche en Asturias.
Hasta este verano en Candás cuando decidí darle otra oportunidad a este postre. Una amiga y vecina me recomendó efusivamente los postres de “El Cubano”, años atrás famosos porque se servían en grandes fuentes que pasaban de mesa en mesa. Hoy sanidad no permite esta fiesta comunitaria pero la ración individual es aún generosa. Emplean leche fresca procedente de una ganadería de la aldea de Regueral y una buena mano con el punto del arroz y del azúcar. Como resultado: el genuino arroz con leche asturiano que pensaba perdido. No puedo más que agradecer reencontrarme con este sabor y esta textura que creía que no volvería a disfrutar en estos lares.
Un chigre de toda la vida
Ración de arroz con leche
A continuación, visito la heladería “Helio Hermanos”, otro negocio de siempre y referente de la localidad ¿Y si entre todos sus helados pido el de arroz con leche? Una decisión arriesgada que podría chafar el buen sabor de boca de mi magnífica experiencia anterior, pero que este negocio sea un obrador artesano y además inventores del helado de arroz con leche en 1988 me hacen arriesgarme y lanzarme a la piscina. Lo que degusto es un helado de sabor muy conseguido que eleva mi entusiasmo a las mismas altas cotas que mi índice glucémico.
Homenaje al viejo carrito del helado
El postre del postre
Si visitando de nuevo Asturias me entran ganas de probar este postre merecerá la pena pillarse un FEVE o hasta hacer auto-stop para volver a sumergirme en el arroz con leche de Candás.
Restaurante El Cubano
Avenida del Ferrocarril, 8
33430 Candás (Asturias)
Helio Hermanos
Dos sedes en Candás:
Plaza Baragaña, 4
Calle Rufo Rendueles, 20
33430 Candás (Asturias)



