12 años de dulces combates ❌ Sin molesta publicidad ❌ Sin espacio para "haters" ❌ Sin IA
miércoles, 12 de agosto de 2026
Ruta de horchatas por Jaén
martes, 7 de julio de 2026
Las horchatas alcazareñas
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LXIV)
Mi primera noticia sobre la horchata de Alcázar de San Juan fue a través de una compañera de trabajo nacida en esa localidad. Ella aseguraba que de niña en su pueblo, tomaba horchata. Defendía, además, que para barquillos los de su pueblo y que Miguel de Cervantes era alcazareño. A un joven al que Telemadrid enseñaba que el oficio de barquillero era genuino de Madrid y el autor de “El Quijote” natural de Alcalá de Henares la imagen de Alonso de Quijano mojando barquillos en un vaso de horchata resultaba inverosímil, así que no di mucho crédito a su testimonio. Este recelo no fue superado hasta mi primera visita el verano pasado a Alcázar de San Juan: un día completo recorriendo un bonito pueblo manchego entre referencias a Miguel de Cervantes, barquillos y horchatas, tal y como describió mi compañera.
Esta historia comienza en Cantabria, cuna de barquilleros, de gran tradición en Toranzo, Vega del Pas y Ontaneda. En la actualidad esta septentrional región sigue siendo barquillera, tanto a nivel artesano como industrial, exporta barquillos a todo el mundo y cuenta hasta con un museo temático en Santillana del Mar. El barquillero cántabro recorría el país ofreciendo su producto en invierno, y si congeniaba con un pueblo o una de sus mozas, fijaba en él su residencia como hicieron muchos jijonencos con las turronerías. Uno de esos barquilleros, de nombre Eloy López, llegó en 1875 a Alcázar de San Juan, pero no fue hasta 1928 cuando sus nietos se afincaron definitivamente en el pueblo. Con el paso de las generaciones el negocio de barquillos se amplió con helados primero y luego horchata y en el proceso el carrito dejó paso al kiosco y finalmente a las tiendas.
Son dos tiendas las herederas de esta tradición y ambas ofrecen horchata. En la Heladería María Luisa, próxima a la estación del tren, inicio la ruta con un desayuno compuesto por horchata y bollería de la casa. En el interior se encuentra un panel cerámico que nos recuerda que además de barquillos ofrecen las famosas tortas de Alcázar. En el mostrador pedí unos barquillos y con honestidad me advirtieron que eran los últimos de la temporada y que estaban próximos a caducar. “En mi casa el dulce no caduca nunca” contesto. Y a fe mía que estos barquillos tampoco lo hicieron.
La siguiente parada es en El rincón de Eloy en la céntrica Plaza de España, frente a la escultura de Don Quijote y Sancho Panza. Es esta una heladería de toda la vida que ofrece elaboraciones clásicas como las copas “Surf”, “Formentera” o “Bruselas”, acompañadas por supuesto de su correspondiente barquillo. En su interior se pueden encontrar parroquianos de toda la vida y una horchata muy granizada como apostillan gusta en el pueblo. También elaboran barquillos pero no los logré comprar porque durante el verano detienen su producción.
Regreso a Madrid con un con un delicioso barquillo en la mano y la duda de si por aquí estará el lugar dónde vio la luz Miguel de Cervantes.
La ruta:
viernes, 12 de junio de 2026
Ruta de horchatas por Alicante
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LXIII)
En “Me chifla la chufa” no podía faltar una visita a la ciudad de Alicante por la que hice una ruta visitando varios de sus numerosos locales en los que elaboran horchata. No están todas las que son pero si hay suficientes como para comenzar la ruta por la mañana y empalmar con el tardeo. El listado original incluía un par más que echaron el cierre antes de mi última visita, las horchaterías “Carmen” y “Espí”; la primera abierta en 2014 y la segunda con 65 años y tres generaciones a su espalda. Una lástima. A estas alturas me encuentro a un viaje de completar el listado completo de horchaterías pero ante el temor de que cierre alguna de las que ya conozco publico este avance no vaya a ser que jubilaciones, la falta de relevo generacional o la subida de los alquileres acaben con alguna de ellas antes de probarlas todas.
Consejo de profesional: recomiendo ayuno previo para poder enfrentarse con media docena de horchatas alicantinas y más si son acompañadas de sus respectivos fartons. Y por supuesto: cobardes, abstenerse.
Heladería Turronería A. Sirvent
9:30 horas
La primera parada es en Benalúa, muy cerca de la estación de tren. Este barrio popular fue fundado a finales del siglo XIX por la sociedad “Los diez amigos de Benalúa” porque como eran emprendedores montaron un barrio con 160 casas de dos alturas y tú, como eres un fracasado organizas pachangas de futbito con tus amiguetes los fines de semana. Francisco Pérez Medina era uno de esos diez amigos de Benalúa y en la calle del barrio que lleva su nombre encuentro la “Heladería A. Sirvent”. El local abrió en 1970 y conserva el mostrador con los azulejos originales que son tan entrañables como los que podrías encontrar en la cocina de tus abuelos. Ofrece en invierno turrón y en verano horchata, además de limón y café granizado, agua de cebada o leche preparada. Puedes tomarlas allí o llevarlas a casa en formato de litro.
Heladería y Turronería E. Candela Espí
11:00 horas
Enfilo las avenidas de la Estación y Alfonso El Sabio hacia las inmediaciones del Mercado Central, epicentro horchatero alicantino y hago parada en “E. Candela Espí” turroneros desde 1890 y con fábrica en Xixona. Me cuentan en la empresa que la relación con la ciudad de Alicante y el Mercado Central se inicia con la inauguración de este en 1921 con un puesto de turrones que en 1926 pasaría a ser kiosco. En los años cuarenta añadieron a la oferta horchata y granizados también elaborados en Xixona. Tras varios traslados (obras del mercado, hundimiento de la acera, etc.) el kiosko cerró definitivamente y en la actualidad cuentan con un local muy cerca del Mercado Central en la Avenida de la Constitución donde siguen vendiendo sus turrones y horchatas.
12:30 horas
La siguiente heladería es vecina de la anterior, en la misma Avenida de la Constitución: “La Ibense Gisbert” fundada en 1910 y en la que actualmente trabaja ya la cuarta generación. Tiene el obrador en el Polígono Industrial Pla de la Vallonga y una segunda tienda en Sant Joan de d'Alacant que tuve la oportunidad de descubrir en 2022. Esta empresa trabaja dos de mis productos favoritos: el turrón de Jijona y la chufa (ambas con denominación de origen) con los que elaboran su helado de turrón y su horchata y con los que esta heladería ha obtenido varios reconocimientos por no hablar, además, de mi más sincera felicitación. También tienen horchata de almendra, pero por qué elegir una si se pueden probar las dos. Al igual que la anterior dispone de terraza.
14:00 horas
Hay horchaterías que conozco antes de pisar la ciudad. Locales míticos como “Santa Catalina” en Valencia, “Sirvent” en Barcelona o “Casa Mira” en Málaga. En mi primer viaje a Alicante me apresuré a dejar la maleta en el hotel, cruzar la Avenida Alfonso El Sabio y adentrarme en Calderón de la Barca para llegar a “Horchatería Azul”. Una familia que lleva cuatro generaciones sirviendo horchatas con tanta raigambre en Alicante que hasta ha tenido su “ninot”. Lugar de encuentro para vecinos y turistas, de todas las nacionalidades, conocedores también estos últimos de su fama, con todo lo bueno que eso tiene y también los riesgos asociados. Horchata de chufa, también disponible de almendra o avellana, acompañado de un bollo de helado porque ya va siendo hora de almorzar.
15:30 horas
Subo al barrio de Las Carolinas que como el de Benalúa data también de finales del siglo XIX. Parece que su nombre surgió a raíz del conflicto de Las Carolinas, unas islas que enfrentaron entonces a España y Alemania. Hoy en día es un barrio popular cerca del centro. Esta heladería nació en 1960 y en sus comienzos solo disponía de un sabor: el de mantecado. En la actualidad cuenta con una amplia variedad y está regentado por la tercera generación que ofrece horchatas, helados y bollería recién salida del horno.
17:00 horas
Cerramos esta ruta a lo grande en Las Carolinas Altas bajo el blanco y rojo de “El Xixonenc”, el color que en el pasado lucieron sus carritos de helados. Los dueños me comentan que esta empresa la fundaron Concha y Antonio en 1964. En la actualidad cuenta con varios puntos de venta y un obrador propio del que salen su demandadas horchatas y coyotes. Visito el de la Calle Pinoso que fue abierto en 1978 y es toda una institución en el barrio. La temporada estival en “El Xixonenc” comienza a finales de abril y dura hasta finales de septiembre. Desde mediados de noviembre y hasta el día de Navidad la mítica heladería pasa el testigo a sus turrones artesanos de elaboración propia. Si sumamos la amabilidad del personal la experiencia es insuperable.
Finalizo esta ruta con un gran sabor de boca y con la sensación del deber cumplido. Si piensan que una vez cumplimentado este reto ya no hay razones para regresar a la ciudad están muy equivocados. Es tan sencillo como volver a los mismos establecimientos este invierno sustituyendo horchatas y helados por turrones y mazapanes. Porque para los amantes del dulce Alicante no tiene temporada baja y yo, por el momento, unas analíticas razonablemente buenas como para plantearme un nuevo desafío.
La ruta de horchatas alicantinas:
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
miércoles, 11 de febrero de 2026
Horchatería Subies (Valencia)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LXII)
Almàssera es un pequeño municipio de la l'Horta Nord ligado a la agricultura y que mantiene en la actualidad el cultivo de la chufa. Uno de sus atractivos es su Museo de la Huerta, donde la chufa y su transformación en horchata tiene su merecido espacio. En este pueblo en 1959 Juan Ruiz Subies abrió una fábrica de horchata. En la actualidad Subies cuenta con otros dos locales, en Massamagrell y Valencia ciudad.
Descubrí Subies en su local de Valencia durante un viaje a la capital del Turia en 2021. Recuerdo ese día porque me dieron a probar una crema de chufa un sabor que cual Magdalena de Proust pero en versión mediterránea y mucho más fresquita me trasladó a mi primera crema de chufa muchos años atrás en la tristemente desaparecida Horchatería El Siglo (primera horchatería de esta sección). La crema de chufa de Subies se elabora con la primera extracción de la horchata para potenciar su sabor así que solo es acta para chuferos convencidos y/o experimentados.
En esa primera visita además de degustar sus productos me ilustraron sobre cómo diferenciar la chufa valenciana que ellos emplean de la de origen marroquí para finalmente adquirir una coca de chufa que fue todo un éxito en casa. Regresé a Madrid convencido de añadir Subies en mi listado de horchaterías que visitar en mis viajes a Valencia como así ha sido hasta hoy y con el deseo aún no cumplido de visitar en un futuro próximo su sede de Almàssera.
46132 Almàssera (Valencia)
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
jueves, 29 de mayo de 2025
Horchatería El Paseo (Puerto de Sagunto)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LXI)
A la pregunta: ¿qué han hecho los romanos por nosotros?, un saguntino puede contestar que les construyeron un teatro, un circo, un foro, un puente, una calzada… Todos ellos restos de la antigua Saguntum y que hoy aún se pueden apreciar. Pero ¿tuvieron los romanos algo que ver en la introducción de la horchata en Sagunto? Pues aunque el término parece que tiene origen latino (en concreto de la palabra “hordeata”, que significa “hecha con cebada”) parece que la horchata de chufa tiene origen islámico. Así que démosle al césar lo que es del césar y al califa lo que es del califa. Sea como sea qué mejor lugar para degustar una. Y es que si honramos el pasado romano visitando ruinas habrá que hacerlo también con el pasado andalusí tomándonos una bien fresquita.
La “Horchatería El Paseo” lleva dos décadas repartiendo más chufas en la playa del Puerto de Sagunto que el bravo futbolista saguntino David Navarro entre los delanteros rivales durante toda su trayectoria, que ya es decir. La horchata se sirve en formato pequeño, mediano, grande y rey; puedes elegirla líquida, granizada y mixta; añadir o no una bola de helado; y acompañarla si lo deseas con fartons caseros. También se puede pedir sustituir por horchata la leche de sus batidos o degustarla en el helado de la casa “Tradición valenciana” a base de helado de capuchino y de choco-avellana sobre una base de horchata y fartons un desafío calórico que bien se merece finalizar con un “Ave, Caesar, morituri te salutant” y después pedir otro para bajarlo.
martes, 28 de mayo de 2024
Helados La Ibense Gisbert (Sant Joan d'Alacant)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LX)
Visito San Juan de Alicante. Un municipio vecino de Alicante que tiene el reto de no convertirse en otro barrio dormitorio de la capital indistinguible del resto. No hace tanto tiempo fue una población agrícola como aún hoy se puede apreciar en las inmediaciones de su centro urbano en forma de bonitas fincas y villas de labranza que bien merece una ruta. Wikipedia destaca la presencia en la ciudad de buen helado y refrescos veraniegos motivo más que suficiente para hacer una parada.
La Ibense Gisbert es una heladería fundada en 1910 en la que trabaja actualmente la cuarta generación. Tiene el obrador en el Polígono Industrial Pla de la Vallonga y una segunda tienda en Alicante. Esta empresa emplea dos de mis productos favoritos: el turrón de Jijona y la chufa, ambas con sus respectivas D.O., que transforma en helado y horchata, respectivamente con los que esta heladería ha obtenido varios reconocimientos por no hablar además de mi más sincera felicitación. Horchata y turrón son, a mi entender, los mejores motivos por los que una localidad debe ser puesta en el mapa.
03550 Sant Joan d'Alacant (Alicante)
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
martes, 2 de abril de 2024
Orxateria Sol i Mar (Valencia)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LIX)
El mi última visita a Valencia realicé el itinerario oficial de Blasco Ibáñez. Mi relación con el escritor valenciano comienza en mis tiempos de estudiante cuando acudía a las librerías de Cuesta de Moyano a la caza de gangas de clásicos de la literatura. En los apartados de libros de ocasión nunca faltaban ejemplares de una vieja colección dedicada al escritor publicada por Plaza y Janés. Esas novelas permitieron a un chaval que solo había salido de Madrid para ir al pueblo recorrer los estrechos callejones de Toledo en “La Catedral”, sumarse a las manifestaciones de los mineros en el Bilbao de “El intruso” y sentir en su rostro la brisa del “Mare Nostrum” en cualquiera de sus libros valencianos. A la ruta, que consta de 33 paradas, y que finaliza en la Malvarrosa, le añadí por mi cuenta una parada final en una horchatería cercana a su Casa Museo.
La Orxateria Sol i Mar es un negocio abierto en 1977 que ofrece horchata desde enero a finales de octubre, aparece en el listado del Consejo Regulador Chufa de Valencia como “Elaborador de Horchata de Chufa de Valencia Natural (No envasadores)”. Emplean chufa D.O. Valencia. En su taller que está en el propio local no añaden espesantes, leche o colorantes por lo que es apta para veganos, intolerantes a la lactosa y celíacos. La ofrecen también sin azúcar, sin ningún edulcorante añadido, para gente con diabetes o que la prefieren menos dulce, eso sí, en este caso líquida, porque al no tener azúcar la horchata no graniza.
Si tu paladar está entre la horchata normal y la sin azúcar existe la opción de servirte mitad y mitad. Y, como no podía ser de otra forma, homenajeo al insigne valenciano pidiendo una de las meriendas favoritas de don Vicente: horchata con rosquilletas. Con esta dulce despedida doy esta mejorada ruta de Blasco Ibáñez.
jueves, 28 de septiembre de 2023
Heladería Capri (Santander)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LVIII)
Regreso al Cantábrico para atrapar nuevos obradores artesanos de horchata. En capítulos anteriores probé la “hortxata” euskalduna en San Sebastián y, sobre todo, en Bilbao, donde contra todo pronóstico hallé cuatro establecimientos productores, más de los que he encontrado en alguna ciudad levantina. En esta ocasión acudo a Cantabria con la ilusión de descubrir una “horchatuca”.
La primera parada es Santander, ciudad conocida por su gran oferta de heladerías. Acudo al Paseo de Pereda e inmediaciones, epicentro del helado santanderino y con multitud de estos locales. Una vez desechadas las que carecen de obrador propio me centro en las artesanas, pregunto si elaboran horchata, y en caso contrario, dónde puedo encontrarla. Mis pesquisas me conducen a la Heladería Capri.
Esta heladería fue abierta en 1953. Un cartel a la entrada anuncia horchata. Es casera, producida a diario y ofertada todo el año menos en noviembre, mes en el que cierran. Se puede disfrutar en el local o pueden ponértela para llevar y me aseguran de que se vende muy bien. Tomo asiento en la terraza, saco un sobao pasiego y lo mojo bien en la horchata. Un nuevo hito de la cocina fusión patria y otro reto para mis arterias.
martes, 25 de mayo de 2021
Món Orxata Times (Madrid)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LVII)
Cualquiera que me conozca sabe que mi mayor deseo en cuanto estuviera vacunado, era plantarme en Valencia a beber horchata valenciana hasta que el cuerpo aguantara olvidando a cada trago este aciago año de limitaciones y abstinencias. Cuál fue, entonces, mi sorpresa cuando oteé en el horizonte un quiosco de prensa anunciando horchata valenciana en la transitada calle Narváez. Una vez descartado que se trataba de un espejismo producido por la alta concentración de monóxido de carbono en mi mascarilla decidí sumarme al nutrido grupo de curiosos que rodeaba el puesto en cuestión. Cuando estuve lo suficientemente cerca vi que eran los amigos de Món Orxata.
Sobre esta empresa, sus tiendas y carritos en Valencia escribí en su momento un amplio artículo que se convirtió en el más visitado de mi ya clásica y afamada* sección “Me Chifla la chufa”. Para el que no lo haya leído Món Orxata destaca por su respeto a la tradición (elaboración de horchata fresca en Alboraya, la recuperación los carritos en Valencia, etc.), su apuesta por la innovación (ofrecen una amplía línea de productos con chufa, patentaron el utensilio ChufaMix para hacer horchata, etc.) y su respeto por el empleo digno (nadie cobra más de tres veces que el que menos, contratan gente en riesgo de exclusión social, etc.).
Tuve que esperar un buen rato hasta que llegó mi turno. Mientras era atendido me comentaron que traen la horchata desde su obrador de Valencia tres veces por semana. Se ofrece en botellas de tercio, medio y litro. Venden también horchata ecológica (una novedad en Madrid) y no falta en su kiosko su gama de productos de alimentación y cosmética a base de chufas. Por si fuera poco, además hay una oferta de venta de prensa con horchata. Una forma de que las noticias de actualidad no se nos atraganten tanto o al menos, tengan un mejor sabor. Ya saben, la crispación (como todo en esta vida) con horchata se lleva mejor.
*Opinión basada en el 100% de los encuestados. Nª de personas encuestadas: 1
jueves, 10 de septiembre de 2020
Horchatería Dolz (Valencia)
Déjame entrar (III) ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LVI)
Todas las crisis económicas se llevan por delante comercios tradicionales. Muchos de ellos son sustituidos por otros que se adaptan como un guante a la desgracia ajena (como los todo a cien, los “compro oro” o las tiendas de segunda mano). A este triste desenlace no son ajenas nuestras horchaterías. No corren buenos tiempos para la horchata artesana que, en tiempo de escasez deben competir con los refrescos industriales con largas fechas de caducidad y que son publicitados por caras conocidas.
Sólo en un caso de cada mil una crisis ve nacer un comercio que dura toda la vida. Es el caso de la Horchatería Dolz. Corrían los años setenta y la crisis del petróleo agrietaba los cimientos de la economía mundial. Juan Dolz, que por aquel entonces regentaba una tienda textil, decidió transformar su negocio en una horchatería. Puede que su futuro no fuera a ser más rentable, pero sí, más dulce. Gracias a su inspiración, y por qué no decirlo, a la OPEP, contamos hoy con una gran horchatería.
Con gran visión empresarial y adaptándose a los nuevos tiempos Horchatería Dolz envía desde 2012 su horchata natural fuera de Valencia. Como este difícil año la precaución me recomienda no acudir a mi cita con el Turia (ni a ninguna otra) decidí hacerles un pedido siguiendo la máxima de la montaña y Mahoma que no reproduzco porque siempre lo resuelvo al revés para disgusto de la Comisión Islámica, Vox y los amantes de los aforismos. Recibes el pedido al día siguiente o cuando elijas (excepto los lunes porque el domingo no se recoge género). Yo elegí un sábado porque ese es siempre un buen día para hacerse un regalo.
La horchata llegó a mi domicilio granizada y en perfectas condiciones. Recomiendo beberla en el día por la insuficiente conservación de las neveras caseras. Acompañé el pedido con deliciosos fartons, “bizcochufas” (magdalenas de harina de chufa) y “chufacookies” (galletas de mantequilla con harina de chufa). Las magdalenas son esponjosas y con un sabor intenso y sorprendente y las galletas todo un descubrimiento, de textura poco compacta tienen un intensísimo sabor a chufa y un punto final a caramelo que las hacen realmente adictivas. Pero zamparme todo ello con fruición no es, por supuesto, una concesión a la gula sino mi pequeña aportación al mantenimiento de las horchaterías valencianas.
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
miércoles, 9 de octubre de 2019
Ruta de horchatas por Valladolid
Comenzamos la ruta en los altos del Paseo de Zorrilla para descubrir Belaria. Esta pastelería forma parte de la buena pastelería pucelana con locales tan destacados como Maro Valles, Cubero, Bravo o El Sayagués. En verano a los pasteles, bombones y demás dulces les acompañan buenos helados donde destaca uno de queso tan logrado que es capaz de entusiasmar a cualquier aficionado al queso incluso si no le gusta el dulce.
Seguimos por el Paseo de Zorrilla en dirección al centro hasta el Campo Grande. Una extraña marquesina amarilla que parece inspirada en una pieza de Lego gigante señala nuestra tercera parada. La Heladería Toscana abierta en Valladolid en 1985 es heredera de otra antiquísima con el mismo nombre que cerró hace unos meses en Zamora. Es probablemente la horchata menos dulce de la ruta. Puedes tomarla en su interior que todavía conserva el encanto de las heladerías “viejunas” y también en su agradable terraza. Mi consejo es pedirla para llevar, entrar al colindante parque y disfrutarla a la sombra de algún árbol con su copa libre de pavos reales a menos que no te importe acompañarla por los “toppings” descargados desde sus regios culos.
Helados y Turrones Manuel Iborra
La historia de este negocio se remonta a finales del XIX cuando el jijonenco Manuel Iborra García llegó a la ciudad con su tío para vender turrones. Desde entonces no faltó a su cita salvo durante la guerra civil. Su hijo Manuel Iborra Planelles fija el negocio comprando en 1957 el actual local en la calle Lencería añadiendo helados para abrir también en verano. Heredó la empresa en 1969 el actual patriarca, Manuel Iborra Sánchez, que recientemente fue homenajeado por el Ayuntamiento por sus cincuenta años al frente del negocio.
No es difícil encontrar una cola de clientes que nos indiquen el camino ya que Helados y turrones Manuel Iborra no es solo la heladería más antigua de Valladolid sino también toda una institución. Acabar en Iborra tras cenar por el centro es una tradición local que se remonta a los primeros debates sobre el soterramiento de las vías del tren. Siempre que visito la ciudad procuro comprar su turrón que como hace más de un siglo sigue llegando de Jijona y en verano no dejo de degustar su horchata que, al igual que los helados, son elaborados en el obrador situado en el mismo local.
Belaria
Paseo de Zorrilla, 90
47006 Valladolid
Otro local en:
Paseo de Zorrilla, 336
47008 Valladolid
Heladería La Toscana
Paseo de Zorrilla, 30
47006 Valladolid
Helados y Turrones Manuel Iborra
Calle Lencería, 2
47001 Valladolid






















