Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2019

Paella de arroz bomba

Muerto, rematado y emplatado (XVII)

El sábado 7 de noviembre de 1970 los trabajadores de la Junta de Energía Nuclear vertieron por error al alcantarillado madrileño 700 litros de sustancias radiactivas. El mayor accidente nuclear de la historia de España se produjo en víspera de domingo;  había por tanto que elegir entre activar el Plan de Emergencia Nuclear o respetar el convenio colectivo. Por supuesto optaron por lo segundo. Si Jesucristo y sus apóstoles honraron el domingo como día del reposo quienes eran ellos para contradecirles.

Cuando el lunes se volvió al trabajo, y a la realidad, la contaminación afectaba al Manzanares,  al Jarama y al Tajo hasta su desembocadura, con especial incidencia en la zona de las vegas madrileñas.  Esos sí durante años las fresitas de Aranjuez superaron en tamaño al fresón de Palos.

Casi cincuenta años después salgo de casa dispuesto a descubrir los restos en mi ciudad de aquel antológico cataclismo. Pero antes de llegar a mi destino mi contador Geiger con sello de garantía de Alibaba comienza a pitar enloquecido a la altura de la Plaza Mayor, más concretamente a la altura de un local de paellas regentado por unos insistentes paquistaníes que me conminan reiteradamente a entrar en su restaurante confundiendo mi estupor por el aspecto radioactivo de las judías verdes de la fotografía con un interés por degustar ese “arroz con cosas” digno de la cafetería de la central nuclear de Springfield.  No me tengo por un cobarde pero reconozco que hui despavorido pues aún no llevaba puesto ni el traje ni las gafas de protección.

Aún no lo tengo decidido pero creo que voy a dejar los próximos capítulos de Chernobyl para la semana que viene. 

 Esta paella es la bomba
"Todo me recuerda a Madrid"

viernes, 13 de enero de 2017

Holocausto Cepalópodo


En este local de una muy céntrica calle del viejo Madrid encontramos esta fotografía de un pulpo a la gallega que, se supone, tendrá como objetivo atraer clientes para que entren en el local. Nunca imaginó este pobre cefalópodo que lo menos malo que le iba a pasar era que le atizaran contra las rocas una vez pescado. Poco hubiera pensado el pobre bicho que iba a convertirse en un revoltijo irreconocible más parecido a las entrañas de un ñu recién cazado, a un extra tras rodar "Holocausto Canibal" o al contenido de la compresa de la novia cadáver.

  

lunes, 14 de noviembre de 2016

Con el cloro al cuello

 
Esta foto de sopa marinera perpetrada en "Los Carabancheles" podría tener más cabida en el folleto de un SPA "low cost" para moluscos dejado en el buzón del cangrejo Sebastián mas que en el exterior de un restaurante. Aunque ese rostro circunspecto y notoriamente agotado le dan también al bicho un aire a Michael Phelps en versión cigala dando su última brazada en una piscina a la que hayan olvidado echar antialgas tras asistir a una fiesta de Usain Bolt.

¡Ay qué versátiles son estos crustáceos!


"Tu novia nos engaña, Phelpsssss"

miércoles, 1 de junio de 2016

Atlantic Rim (Galician version)


Ed Wood tiene su hueco en la historia del séptimo arte por ser precursor del cine de serie Z. Sus películas de ciencia-ficción de ínfimo presupuesto plagadas de historias rocambolescas, decorados de función escolar, monstruos de pacotilla, personajes estrafalarios y roñosos efectos especiales causaban más vergüenza ajena que terror y le valieron la mención honorífica de peor director de la historia. Una de sus señas de identidad fueron sus platillos volantes de quincalla balanceándose al final de unos más que evidentes hilos manejados al albur del un más que vergonzante guión.  

En un bar coruñés próximo a la madrileña Plaza Mayor encuentro varias escenas que bien podrían haber salido de la imaginación y recursos técnicos de tan recordado director, siempre y cuando este hubiera conocido la queimada y que bajo los efectos de la misma hubiera dado un curso elemental de PhotoShop. OVNIS comandados por medallones de merluza, naves alienígenas cargadas de letales patatas o el ataque de un monstruo mutante cruce de Godzilla y el cangrejo Sebastián amenazan desde los aires A Coruña dispuestos a hacer cumplir la Ley de Costas en una ciudad que goza de muchas virtudes pero entre las cuales no se encuentra el respeto del desarrollo urbanístico con el entorno natural (acoge seis de los ochos edificios más altos de Galicia). Seguramente el encargado de la publicidad de este céntrico local o es un digno descendiente del mismísimo Ed Wood o se ha criado en Vigo.




-------------------------------------
Actualización 14/08/2018


El local del Riazor de la calle Mayor no ha sido ocupado por monstruos ni OVNIS sino una franquicia... 



martes, 26 de abril de 2016

Patatas a la implosión


Un hongo en las patatas causó en la Irlanda de mediados del siglo una gran hambruna que dejó al país casi sin población pues los que no fenecieron víctimas del hambre huían del país como un telespectador ante un tercer debate de investidura. La Isla Esmeralda quedó tan vacía que bien podría haberse postulado para una edición de “La isla de los famosos”. Hoy en día la ciencia no ha erradicado por completo la enfermedad y la plaga se reproduce de vez en cuando arruinando plantaciones de patatas en todo el mundo. El Capitán Triglicérido cree haber encontrado en un comercio de Toledo pruebas irrefutables de una desconcertante nueva mutación que amenaza con cambiar los usos y costumbres gastronómicas relacionadas con este tubérculo.

Esta mutación hace que la patata en cuestión comience a hincharse hasta que explota como un cajero de la Kutxa tras una manifestación. No está demostrado que la patata implosionada sea apta para consumo humano pero parece que algunos no han esperado al informe de Sanidad para aprovechar el poco atractivo resultado para sepultarlo bajo una amalgama de productos variados salidos de la mente del creativo de la Pizzalada y la Burgerpizza tras un exceso de exposición solar. Una buena noticia para los torpes con el vaciador de patatas y no tan buena para los amantes de las patatas rellenas.



jueves, 6 de agosto de 2015

Babe 3, la rebelión del horno de leña


Acaba de finalizar el rodaje en la ciudad de Salamanca de la tercera parte de Babe, el cerdito valiente, el esperado regreso del simpático cochino que primero fue pastor y más tarde emigró a la ciudad de Metrópolis, cerrando así la trilogía porcina. La nueva película dirigida por Tarantino y que está ya en fase de montaje se estrenará la próxima Semana Santa. Las Aventuras del Capitán Triglicérido tiene en exclusiva su argumento que pasamos a compartir con el compromiso con la productora y con nuestros lectores de no “destripar” el final...

El cerdito Babe da conferencias en granjas de todo el mundo de “management”, motivación y liderazgo preparando a los cuadros que en el futuro traerán la liberación animal. Su agenda le trae a Salamanca, la provincia del jamón de Guijuelo, el farinato (embutido de manteca de cerdo), la jeta (hocico de cerdo) y del tostón (cochinillo asado). Los chacineros charros envían desde el futuro a T-XL, un moderno horno de tostones de fusión de plasma que entusiasma por su increíble cocción hasta a un miembro del Estado Islámico y que encabeza una persecución sin tregua de nuestro protagonista con imprevisibles consecuencias.

Imagino que estarás salivando pensando en las primeras imágenes, pero por desgracia todavía no tenemos el trailer. Si quieres ver los primeros fotogramas de la película puedes darte un paseo por Salamanca donde el cerdito amenaza la hasta ahora preponderante posición de la rana en las tiendas de “pongos” (esos recuerdos que te traen tus tíos de sus vacaciones y dices: “¡ésto ahora dónde lo pongo!”). La que muestro en esta entrada corresponde a un restaurante del centro en la que se puede ver el muy probablemente último trabajo de este cerdito que antes de llegar a nuestro estómago se hizo un hueco en nuestros corazones.

 Esta crucifixión es "carnaza" para el veganismo

miércoles, 1 de julio de 2015

Duros de pelar


Este título no es una referencia al desafortunado himno“choni” (innecesariamente recuperado para la publicidad) sino un homenaje a los actores del cine de mamporros de nuestra juventud. Los Lundgren, Dudikoff, Norris o Stallone nos enseñaron el camino para reducir a los agentes de la KGB, los ninjas, robots y alienígenas que amenazarían nuestro futuro. Conocimiento un tanto infructuoso porque jamás en nuestra vida adulta tuvimos que enfrentarnos a semejantes peligros. Para desgracia de muchos de nosotros la administración Reagan nunca nos preparó para reducir al verdadero enemigo: el adolescente encolerizado que patea tu vitrina del salón porque no le subes la paga.

La imagen pertenece a un cartel exterior de un restaurante que ofrece paellas en la madrileña calle de Alcalá. El distrito Centro, especialmente las inmediaciones de la Puerta del Sol, tiene una gran oferta de gastronomía “typical spanish” dirigida a turistas que buscan emociones fuertes: boquerones en vinagre parcialmente refrigerados, sangrías con vino D.O. “Tetra Brik”, churros con sabor a chistorra, etc., pero nada tan peligroso como estas cigalas macarras que se enfrentan dentro de una paellera que está más caliente que el cenicero de José Luis Garci. Si pides una tendrás que esperar primero a que estos crustáceos resuelvan sus diferencias. Luego deberás colaborar en la eliminación de las pruebas del delito. Aún así, créeme, siempre será mejor que enfrentarte a un Paellador… ¿o no?

Cigalas montando un pollo (es sólo una manera de hablar)

miércoles, 13 de mayo de 2015

Rosquillas de San Homer

Muerto, rematado y emplatado (VIII)

En estas fechas todas las pastelerías de Madrid ofrecen las rosquillas de San Isidro. Dulce de irrefutable origen madrileño su consumo se extiende desde el primero de mayo hasta el final de las fiestas de San Isidro Labrador. Hay cuatro variedades: tontas (sin cobertura), listas (cobertura de limón), Santa Clara (cobertura blanca de merengue) y francesas (cobertura de almendra picada). Además de las pastelerías de toda la vida a esta tradición se suman franquicias de pastelería, tiendas de alimentación y supermercados para satisfacer a paladares poco exigentes.

En el escaparate de una conocida franquicia de pastelerías conocida por sus cruasanes parcialmente hidrogenados y cuyas tiendas en Madrid proliferan como las sonrisas de los políticos en campaña electoral encontramos esta versión de las rosquillas de San Isidro. Este fotomontaje de un grupo de rosquillas sobre castizos cuadros de Vichy sería rechazado hasta por el diseñador de las portadas de La Razón. Bañadas con colorantes sacados de la paleta de un pintor de brocha gorda y con aspecto de haber sido horneadas con una base de plutonio en el reactor de la Central Nuclear de Springfield harían las delicias del mismísimo Homer Simpson. Si después de ver este cartel aún tienes ganas de comerlas es que valoras tanto la tradición como tu bolsillo.


 "Mosquis, mi creación rosa refulgente para San Isidro..."

lunes, 30 de marzo de 2015

Gambas al asquillo


Madrid tiene puerto de mar. El Mercado Central de Pescados de Mercamadrid factura más de 130 millones de kilogramos de pesca y acuicultura y es el mayor en volumen de comercialización de Europa, por lo que a nadie le debería extrañar que entre nuestros platos típicos se encuentren bocatas de calamares, tajadas de bacalao y, por supuesto, gambas, tanto a la plancha como al ajillo.

Por eso es de agradecer que esta publicidad exterior en las inmediaciones de la Estación Madrid-Puerta de Atocha tenga a bien señalar junto al precio que eso que vende en este local son gambas para consumo humano y no cebo para los barbos del río Manzanares que, como bien es sabido, pican hasta con chapas de Coca-Cola. Estos pobres crustáceos pegajosos y empalados serían rechazados hasta por las carpas del estanque del Retiro.


lunes, 23 de febrero de 2015

El misterio del pollo fractal


Siempre fui aficionado al misterio. Cuando era niño estaba enganchado los jueves noche al fenómeno televisivo “Más Allá”. Fernando Jiménez del Oso presentaba en TVE-2 este programa por el que desfilaban enigmas como los del Área 51, el Triángulo de las Bermudas, la Atlántida o las Líneas de Nazca, pero ninguno me resultó tan turbador como el del pollo fractal…

Un fractal es un objeto cuya estructura se repite a diferentes escalas. En el programa dedicado a este misterio operarios de Mercamadrid aseguraban haber visto alitas, muslos y pechugas de pollo con forma de pollo y para corroborarlo un colaborador, el mismísimo J. J. Benítez, afirmó haberse topado con el misterio en un plato de pollo tikka masala en Calcuta.

Hace al menos dos décadas que no hay noticias en los medios sobre este fenómeno hasta este momento porque ayer hallé en un bar en las proximidades de la Plaza Mayor de Madrid este letrero que promociona alitas de pollo en el que podemos apreciar un pollo fractal. No exagero si afirmo que podemos encontrarnos ante la primera prueba documentada de su existencia. 

Misterio resuelto ¡Chúpate esa Iker Jiménez!


martes, 14 de octubre de 2014

Croquetas carbonizadas de cuenca hullera


Esta foto no es el resultado de un fallido proyecto científico español de fritura de croquetas en ingravidez en la Estación Espacial Internacional (ISS) sino el reclamo publicitario de un restaurante en el Barrio Húmedo de León, planeta Tierra. Si el fin de la publicidad es la divulgación de una manera atractiva de productos de carácter comercial para atraer posibles clientes debemos suponer que estas croquetas son lo mejor que pueden ofrecernos, salvo que en realidad esta presentación esté orientada sólo a los amantes de la acrilamida y otras emociones fuertes. 


jueves, 4 de septiembre de 2014

Taquería del Alamillo (Madrid)

Existen dispersos por la geografía nacional un buen número de restaurantes mexicanos o autodenominados mexicanos que elaboran una mezcolanza de la compleja y muy elaborada cocina del país azteca. Hay que decir de antemano que en ninguno se sirve ni un solo plato que pueda hacer competencia a ninguna de las delicias gastronómicas que elaboran las sabias manos de la tata del Capitán Triglicérido.

Como ella bien dice pueden encontrarse tres tipos de restaurantes mexicanos en esta ciudad. Los que denominan totopos a los triángulos crujientes de harina de maíz tradicionales de esta cocina, éstos son los más auténticos o los que lo intentan con mayor ahínco; los que los denominan nachos, donde más que gastronomía mejicana podemos encontrar ese pastiche denominado tex-mex que suele ser un híbrido entre Ronald McDonald y un sombrero mexicano; y en tercer lugar los que sin estrujarse la sesera ni recurrir a la Wikipedia los llaman Doritos, limitándose a leer lo que pone en el paquete. Con estos últimos lo mejor es llamar directamente a un inspector de sanidad.

En la Taquería del Alamillo se puede encontrar buena comida mexicana en una carta que se centra en los tacos y en los moles como sus especialidades y con un surtido lo suficientemente amplio para contentar a los que quieren probar un poco de lo más tradicional de esta gastronomía con autenticidad y sin pretensiones.

Buenos sus totopos tlaloc, sabrosos y crujientes y excelente su cochinita pibil, jugosa, sabrosa y adictiva. Puede que sus tortillas no hayan sido amasadas a mano sobre una piedra volcánica pero el resultado es altamente satisfactorio. Destacaría también su café de olla, dulce, especiado y muy original que junto a la tarta tres leches, con perdón, suponen un excelente fin de fiesta para un lugar que nos acerca un poquito al auténtico México, o Méjico, como dicen por aquí los "gachupines".

Tarta tres leches y café de olla

Una noche se manifestó el alma de Negrete pero sin reserva...
 
 Tarjeta de Taquería del Alamillo

Plaza del Alamillo, 8
28005 Madrid

-------------------------------------

Actualización 24/02/2026

Cerrado. Desde el cambio de propietarios nada volvió a ser igual. Una pena. 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Palosanto (Madrid)

Es probable que si piensas en un “menú del día” no te dirijas a Chueca. El barrio tiene la bien ganada etiqueta de caro gracias a coquetos restaurantes donde el plato más grande que verás sobre la mesa es en el que te servirán la cuenta, perfectos si quieres quedar bien con tu pareja en una ocasión especial pero inaccesibles para comer entre semana si perteneces a la abatida clase media. La conversión del antes popular Mercado de San Antón en otro espacio gourmet refuerza esta extendida idea de barrio elitista donde sólo encontrarás "mileuristas" sirviendo las mesas, por seiscientos euros.

Palosanto ofrece en la misma Plaza de Chueca un “menú del día” original, internacional, saludable, preparado con cariño y servido con una sonrisa por solo 9,70 euros, con un suplemento del quince por ciento en la terraza. Incluye un único primero que consta de dos pequeños platos, un único segundo, pan, bebida, postre o café. Esta simplicidad favorece una cuidada cocina de mercado con sabor a casero. Detalles como permitirme pedir su agua de tamarindo como bebida dentro del “menú del día” hacen este sitio especial. La única pega el pan, pero estamos en Madrid ¡y qué esperaban! Los platos de carta normalitos.  

 Decoración que fusiona lo moderno y lo antiguo

 
El primero era un deliciosa crema de patata trufada y ensalada

 
El novedoso Palosanto en la concurrida Plaza de Chueca

Plaza de Chueca, 8
28004 Madrid

miércoles, 27 de agosto de 2014

Pasar una noche toledana


“¡Toledanos, es la espada, voto a Dios, la que causa ese vapor y no el humo de las cocinas!”. En el año 807 el cielo de Toledo se cubrió de sangre la noche en la que el gobernador Amrús-al Lleridi invitó a toda la nobleza local a una cena de confraternidad que no era otra cosa que un subterfugio para literalmente descabezar a la oposición interna. Tomen nota los miembros críticos de UPyD si reciben una invitación de Rosa Díez para tomar chocolate con churros en la sede del partido… Ese capítulo dio origen a la célebre expresión “pasar una noche toledana” cuando se quiere dar a entender que dicha noche ha sido para olvidar.

Si el banquete servido hubiera sido el mismo que ofrece este restaurante del centro de Toledo nadie habría empuñado la espada contra los invitados, hubiera bastado con obligarles a comérselo todo. Sugiero para futuras purgas de la casta toledana como entrante una “sopa del día” que se asemeja a regurgitado de cabra alimentada en los pastos de Valdemingómez, seguido de una “fritura de verduras” recuperadas en la costa tras el naufragio de un carguero de hortalizas chino y para finalizar el “venado en salsa” homenaje al alférez provisional que ofreció su pierna gangrenada a sus hambrientos correligionarios durante el sitio de El Alcázar. 
 
Lo sé, me olvido del postre ¿pero de verdad piensas que alguien puede llegar tan lejos?

Plato de cuchara

 
Fritura de verduras

 
Venado en salsa

martes, 29 de abril de 2014

Brownie de chocolate fraguado


Muchos de nosotros sin saberlo tenemos algo en común con el brownie: somos fruto de un descuido. La historia sitúa su origen en una cocina norteamericana donde al repostero se le olvidó añadir levadura al bizcocho de chocolate creando accidentalmente este pastel de color marrón oscuro. También se descuidó a la hora de patentar la idea por lo que perdió la oportunidad de amasar una fortuna…
 
El brownie es el protagonista de una nueva entrada de la sección que muestra las peores imágenes culinarias expuestas en nuestras calles. En la frontera del madrileño barrio de Lavapiés, localizamos uno que parece forjado con los mismísimos cañones de la batalla de Stalingrado. Yo, personalmente, prefiero darle un bocado a un premio Goya que a este brownie de planta de fundición.
 
Brownie de chocolate
 

martes, 8 de abril de 2014

Kebab en vaso


O debería decir, envasado. Segunda entrada de esta sección que recoge las representaciones fotográficas de platos más osadas en nuestras calles. Paseando recientemente con unos amigos por los números altos de la madrileña calle de Alcalá nos tropezamos con el cartel anunciador del “kebab en vaso”. Intrigado por el concepto inicié una ronda informativa que me llevó a despachar con funcionarios del Consulado turco, entrevistarme con los Hermanos Musulmanes y consultar la Türkipedia sin encontrar una sola noticia del mismo. Si es así nos encontramos ante una creación gastronómica con espíritu transgresor a la altura del bocata de risotto, el helado de botillo y el menú subvencionado del Congreso. Dense prisa si quieren probarlo porque en este país negocios innovadores tan atrevidos como éste suelen acabar echando el cierre para ser sustituidos, por ejemplo, por un kebab…


Lo menos peligroso es el bisfenol A del vaso de plástico 

 -------------------------------------
 Actualización 10/08/2015

Presentamos la nueva imagen del Kebab en vaso. 

Recuerda, el vaso al contenedor de plasticos amarillo, el resto al orgánico de color gris.


 

viernes, 21 de febrero de 2014

Naturalezas muertas chinas


Algunos restaurantes, bares y tascas publicitan orgullosos en el exterior de sus locales fotografías de sus mejores platos sabedores de que la comida entra por los ojos, luego por la nariz y finalmente por la boca. Algunos intentos son tan desafortunados que pudiera parecer que nos presentan su producto después de haber completado todo el tracto gastrointestinal. Esta sección pretende recopilar algunas de estas fotografías antes de que los propietarios las retiren en un súbito ataque de sensatez.

En pleno centro de Madrid, en las arterias de Malasaña, encontramos un restaurante chino que nos ofrece en su fachada un amplio catálogo fotográfico de platos en composiciones elaboradísimas. En el caso del pescado recurren a diversas combinaciones de alimentos que no parecen bizarrías fruto de una imaginación desbordada sino más bien, como en el caso de Arcimboldo, creaciones perfectamente calculadas, en este caso al servicio de mensajes trascendentes sobre el transito de la vida a la muerte.

Las imágenes seleccionadas son el pescado agridulce, el riñón frito y el pescado de pueblo. El primero me recuerda a nueva especie abisal presentada recientemente por “Science” después de un exitoso rito de vudú haitiano. Los riñones fritos, por su parte, son un homenaje al huevo de “Alien” en pleno proceso de ebullición que puedes comer caliente o esperar a que salga la sorpresa. No debe sobresaltarnos la catalogación imprecisa del “pescado de pueblo”, mejor eso que engañarnos como otros restaurantes que ofrecen bocadillos de calamares cuando en realidad son de pota, con perdón.
 
 Pescado agridulce
 
 Riñón frito
 
Pescado de pueblo