Mostrando entradas con la etiqueta Chueca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chueca. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de septiembre de 2018

Restaurante La Nieta (Madrid)

El barrio de Chueca a lo largo de su historia ha pasado de ser castizo, macarrilla y problemático a ser un barrio moderno y solidario. Pero como todo en este mundo neoliberal que nos rodea lo que comenzó como el germen de un proyecto espontáneo e integrador se ha convertido en una gentrificación masiva donde los turistas son los reyes y los fondos de inversión los emperadores.  Y como las cotorras argentinas y los mapaches americanos este fenómeno no es complementario sino invasor. Entre sus víctimas están los restaurantes de toda la vida que incapaces de soportar la subida de alquileres y la expulsión de vecinos del barrio que constituían el grueso de su clientela, han visto languidecer sus locales ante la llegada masiva del actual turismo teledirigido.

Pero no toda la Galia está ocupada por los romanos. En este panorama permanece irreductible desde 1985 La Nieta, restaurante de origen segoviano que sobrevive entre gastromercados, “fried chicken” y cocinas vistas en la mítica calle Libertad. Su larga barra con salón al fondo, mantelería de cuadros blancos y rojos recién planchada y mobiliario rústico es todo un contraste con los restaurantes vecinos. Decoración sin concesiones a la modernez pero sí con un punto cosmopolita: las paredes están decoradas con una colección de platos de todo el mundo (Jordania, Japón, Rusia, Portugal, etc.) ofrecidos por sus clientes habituales. Imagínense la cara de Chicote si un cliente le trae de sus vacaciones un “pongo” para colgar en su impoluto restaurante de Chueca.

Entre su clientela fija gente mayor del barrio, trabajadores de la cercana sede de la ONCE y vecinos gays de los pioneros en llegar a esta zona cansados de pagar el doble por platos que ocupan más espacio en la carta que en la mesa. Además por muy cosmopolita y moderno que sea uno todos necesitamos un buen plato de comida casera entre semana con sabor a hogar y aroma a infancia. Para este público y todo aquel que quiera pasarse La Nieta ofrece comida tradicional en raciones, carta y un fenomenal menú con enjundia y una excepcional relación calidad-precio. Entre sus especialidades las albóndigas de ternera, los huevos fritos y el cordero y cochinillo por encargo. Postres caseros entre los que hay que destacar la leche frita y la tarta de queso (como las de antes, sin base de galleta ni mermelada por encima). No podía faltar en una tasca como ésta la casquería: mollejas de cordero, higaditos de pollo encebollados, callos a la madrileña y unos increíbles riñones al jerez. Puede que lo del nombre de La Nieta sea  porque  uno se siente como en casa de su abuelita rebañando el plato un domingo como si no hubiera un mañana.

 Riñones al jerez

 Interior de La Nieta

Tarjeta de La Nieta

Calle Libertad, 25
28004 Madrid

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Palosanto (Madrid)

Es probable que si piensas en un “menú del día” no te dirijas a Chueca. El barrio tiene la bien ganada etiqueta de caro gracias a coquetos restaurantes donde el plato más grande que verás sobre la mesa es en el que te servirán la cuenta, perfectos si quieres quedar bien con tu pareja en una ocasión especial pero inaccesibles para comer entre semana si perteneces a la abatida clase media. La conversión del antes popular Mercado de San Antón en otro espacio gourmet refuerza esta extendida idea de barrio elitista donde sólo encontrarás "mileuristas" sirviendo las mesas, por seiscientos euros.

Palosanto ofrece en la misma Plaza de Chueca un “menú del día” original, internacional, saludable, preparado con cariño y servido con una sonrisa por solo 9,70 euros, con un suplemento del quince por ciento en la terraza. Incluye un único primero que consta de dos pequeños platos, un único segundo, pan, bebida, postre o café. Esta simplicidad favorece una cuidada cocina de mercado con sabor a casero. Detalles como permitirme pedir su agua de tamarindo como bebida dentro del “menú del día” hacen este sitio especial. La única pega el pan, pero estamos en Madrid ¡y qué esperaban! Los platos de carta normalitos.  

 Decoración que fusiona lo moderno y lo antiguo

 
El primero era un deliciosa crema de patata trufada y ensalada

 
El novedoso Palosanto en la concurrida Plaza de Chueca

Plaza de Chueca, 8
28004 Madrid