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martes, 4 de marzo de 2025

Límite 24 horas en San Sebastián

Cuando era pequeño me quedé sin pueblo. Tranquilos, tanto el pueblo como sus vecinos están bien. En realidad, dejé de tener casa en el pueblo. El desarraigo rural abrió una posibilidad que no resolví hasta muchos años después: la elección de un municipio al que acudir todos los años de vacaciones entre los 8131 disponibles.

Decidí que el lugar elegido sería el que hubiera grabado más escenas en mi memoria a lo largo de mis viajes. La estampa del mar agitado penetrando en el río Urumea, el dulce aroma a mantequilla de las pastelerías de la Parte Vieja o los sonoros chupinazos cuando marca la Real decidieron que sería mi destino fijo anual sería la Bella Easo.

El recorrido seleccionado omite los bares de tapas que destacan la mayoría de recomendaciones en Internet. Con la llegada del turismo de bajo coste y como consecuencia de la pérdida de calidad y servicio de algunos de estos establecimientos, actualmente opto más por ir de carta o menú del día donde aún se mantienen algunos clásicos.

Cielo de San Sebastían
 
Tierra de San Sebastían

Vamos a ello:

Desayuno en Taberna Txofre

La historia de este local se inicia hace más de sesenta años cuando el abuelo del actual propietario se hace con el bar de Elías Ezkurra. Joaquín cambió las tareas de labranza, la elaboración de cestas a mano, el cuidado del ganado y otras actividades del caserío en su Betelu natal por la hostelería en la siempre exigente Donostia. Su único referente era la experiencia de un hermano que por entonces trabajaba en el Bodegón Gloria (en el mismo local del actual "Txofre"). No se le dio nada mal a Joaquín porque el "Ezkurra" con el tiempo se convirtió en uno de los bares favoritos de Gros.

Hoy su nieto Joseba regenta este bar famoso en toda la ciudad por su ensaladilla rusa. No tiene nada diferente al resto: patata, guisantes, huevo, zanahoria, bonito y mayonesa, pero no conozco ninguna tan cremosa y suave. Tiene tanto éxito que la he visto en pintxo, ración, bocadillo, incluida en el menú del día, en platos combinados, como pintxo-pote los jueves y para llevar. Recomiendo para comenzar fuerte el día uno de sus bocatas, puedo constatar que con el de Cabra de Ulia puedes tirar al monte sin peligro de desfallecimiento.

Su mítica ensaladilla
  
Un bocata para comenzar el día

Almuerzo en Bar Txirrita

No conozco muchos locales en el centro de San Sebastián donde comer un buen menú del día a precio razonable. Uno de mis favoritos de este apartado era el "Slabon Café" que tristemente cerró hace poco por jubilación. Al encuentro de un menú bueno, bonito y barato nos enfundamos la camiseta de la Real y nos trasladamos a Amara Nuevo. En los días de partido la estampa habitual en las calles de este barrio son las terrazas de los bares copadas por aficionados con los colores “txuri-urdin” conviviendo en armonía con los del equipo rival, salvo si el club visitante es el PSG en cuyo caso las ordenanzas municipales recomiendan retirar el mobiliario y el sentido común ponerse un casco. Uno de estos bares futboleros es el Txirrita, un bar familiar con más de medio siglo de vida, donde te reciben con la elástica blanquiazul, mucha simpatía y estupendas viandas. Un fijo para degustar un menú del día casero y económico y en el que también puedes probar cazuelas, raciones, platos combinados, bocadillos, tortillas al plato y pintxos. Muy recomendables son sus calamares, quizás uno de sus platos más populares y con ese punto especial tan difícil de lograr de los platos sencillos y humildes que hacen que sepan a una auténtica goleada.

Sus afamados calamares
  
Una de sus cazuelas

Cena en Bar Vallés

Viajamos a 1942. El día en el que la pareja formada por Blas y Juana cambiaron el viñedo en Olite por un despacho de vinos en Donosti. Hoy este negocio que va por la cuarta generación es un imprescindible en mis estancias en Donosti. Que me apetecen unos pintxos pero la Parte Vieja está de bote en bote, pues me paso por el Vallés a por un plato caliente elaborado con sabor a guiso de abuela.

Una elaboración que repito casi a diario son sus pochas, populares entre su clientela y capaces de saciar mi estómago superwélter, dejando un hueco para el postre. Nagore Vallés dice que los ingredientes son buenas pochas, un poco de cebolla, pimiento verde, chorizo cocido, cocción lenta, mimo y cariño, pero sin especificar el orden. En invierno además de este plato que se sirven todo el año el Vallés ofrece también garbanzos con bacalao y lentejas con chorizo. Quién necesita ropa térmica pudiendo meterse un buen potaje entre pecho y espalda.

Pintxo
   
Pochas

Con la panza satisfecha y con efectivo en la cartera me despido de esta ruta gastronómica por mi segunda casa.

Direcciones:

Gloria Kalea, 2
20001 Donostia (Gipuzkoa)

Isabel II.a Etorb, 4
20011 Donostia (Gipuzkoa)

Reyes Catolicos Kalea, 10
20006 Donsotia (Gipuzkoa)

jueves, 29 de febrero de 2024

San Sebastián: pastelerías y sus especialidades

Para mí la Bella Easo es sinónimo de dulce y no me refiero a las magdalenas industriales del mismo nombre sino a la excelente pastelería de San Sebastián. La afición por la confitería en toda la costa guipuzcoana, las excelentes materias primas locales, la influencia de la cercana repostería francesa, la protección del pequeño comercio de la ciudad y la histórica predilección de donostiarras y visitantes ilustres por la producción artesanal de calidad se alinearon para convertir a San Sebastián en un referente y visita obligada para cualquier goloso.

Paso a destacar mis confiterías favoritas y mi recomendación en cada una de ellas. Una advertencia previa, al igual que ocurre con las famosas tapas la excelente confitería donostiarra hay que pagarla. Aquí se trabaja con mantequilla y los mejores productos. Avisado quedas si esperas encontrar ofertas de tres cruasanes por 1,50 o un 3x2 en berlinas rellenas de crema. Si eres de los que racaneas para comer pero luego haces algo tan absurdo como pagar por ver el fútbol propongo que canceles un mes de suscripción para invertirlo en hacer esta dulce ruta de fin de semana o bien, que no continúes leyendo. Ahora bien, si lo haces lo agradecerá tu estómago, tu cerebro y tu índice glucémico.


Pastelería Otaegui y sus pantxinetas

El colmo de una pastelería es crear el dulce típico de su ciudad. A Otaegui le debemos la invención de la pantxineta: pastel de hojaldre relleno de crema pastelera cubierto de almendrado. Hoy este dulce puede encontrarse en la mayoría de las pastelerías donostiarras pero el de Otaegui es el original.

Este postre está fuertemente arraigado en la ciudad y es motivo de un dulce debate sobre si debe servirse frío o caliente para apreciar mejor su estupenda crema. Por fortuna para Ciudadanos esta discusión todavía no se ha politizado porque sin encuestas publicadas sobre el tema no tendrían manera de posicionarse oficialmente. 

El origen de esta pastelería se remonta a 1886 cuando Pedro Otaegui y Emilia Malcorra montaron este negocio coincidiendo con el traslado de la corte veraniega a San Sebastián. Pronto se convirtieron en proveedores de la Casa Real. Hoy tiene el honor de ser la pastelería más antigua de la ciudad.

En la actualidad Otaegui tiene problemas financieros que amenazan su supervivencia. Si eres donostiarra desde mi punto de vista tienes dos opciones: puedes esperar al cierre para retuitear indignado que la ciudad pierde otro negocio tradicional o tener una actitud activa y convertirte en cliente, porque solo de palabras no sobrevive el comercio. 


 Pantxineta

Funciona con pesetas

Calle de Narrica, 15
200003 San Sebastián/Donostia
Dispone de otras sucursales en la ciudad

Pastelería Izar y sus herraduras

Abierta en San Sebastián por Hortensia Izar de la Fuente en 1949. En la actualidad el obrador se encuentra en un polígono del barrio de Martutene donde los hermanos Martín sacan el producto que se expone profusamente en su tienda de toda la vida de la céntrica calle Mayor. Un escaparate que es una delicia contemplativa para cualquier goloso y a buen seguro si el Monte Igueldo reabriera el viejo zoo apuesto que sus osos se liberarían de sus jaulas para asaltarlo a zarpazos.

Izar es conocida por sus hojaldres de mantequilla y pasteles de crema cocida. Destaco la alpargata donostiarra (sólo hojaldre), el gorbea (milhojas de hojaldre, crema y nata), el milhojas de merengue (bloque de hojaldre cubierto de merengue), el pastel vasco (bizcocho de almendra relleno con crema cocida), el príncipe (canutillo de teja relleno de trufa) y la especialidad de la casa, la herradura, una delicia de hojaldre de mantequilla, crema cocida y almendra picada con la forma que le da nombre.

 Herradura

La perdición de un goloso

Pastelería Izar
Calle Mayor, 2
20003 San Sebastián/Donostia

CERRADO EN 2019

Pastelería Oiartzun y sus cruasanes de chocolate

Fundada en 1972 por Manuel Martín en el pueblo del mismo nombre. Antes de abrir su propio negocio Manolo fue encargado de la Cafetería Dover en la calle Loyola de San Sebastián. No fue hasta 1987 cuando volvió a la capital con “Pastelería Oiartzun” y con ella sus afamadas trufas y cruasanes. Con esa especialidad a nadie le debería sorprender que su fuerte sea el cruasán de chocolate: espectacular hojaldrado de mantequilla, relleno con una barrita sólida de chocolate negro “Valrhona” y en el exterior baño del mismo chocolate sobre las puntas. Después de descubrir lo que es un cruasán de verdad abrirás una petición en “Change.org” para que llamen de otra forma al de Granier porque definitivamente bajo el mismo nombre no pueden coexistir dos productos tan diferentes.


 Con Santa María de fondo

Cruasán de chocolate

Calle de Igentea, 2
20003 San Sebastián/Donostia
Dispone también de una heladería

Pastelería Barrenetxe y sus txintxorros

En la concurrida Plaza de Guipúzcoa un reloj floral y otro grabado en mármol recuerdan a los transeúntes que salvo que te llames Jordi Hurtado el tiempo se nos escapa y que aparte de las letras de la hipoteca sólo perviven las tradiciones. Héctor y Rosa debieron de pensar lo mismo cuando eligieron esta plaza el verano de 1993 como el lugar idóneo para que una familia pastelera como Barrenetxe, que se remonta a 1699 en la localidad navarra de Zugarramurdi, abriera su nuevo negocio en la capital. 

Esta pastelería que muestra orgullosa un cartel en el que renuncia al uso de conservantes y grasa de palma tiene como especialidad el txintxorro. Este bizcocho de almendra con naranja adornado con almendra crocante debe su nombre a su forma de barca. Si tu médico, dietista o gurú energético boicotea la ingesta del tirón de medio kilo de esta contundente delicia puedes pedir el formato individual con aspecto de magdalena o seguir un sabio consejo: saborea la vida porque es breve pero puede ser muy dulce.


 Caja metálica para regalo

Txintxorro

Pastelería Barrenetxe
Plaza de Guipúzcoa, 9
20004 San Sebastián/Donostia
Dispone de varias tiendas en la ciudad

CERRADO EN 2019

Pastelería Aguirre y sus brioches

Una de las últimas en llegar a la ciudad pero no por ello carente de historia, tradición y especialidades. Esta pastelería la fundó Ángel Aguirre y su mujer en 1940. Cuando se jubiló sin descendencia legó la misma a su discípulo Luis Iriarte que trabajó en el obrador con él desde niño. Hoy la familia Iriarte sigue al frente de esta pastelería que aseguran frecuentaba el célebre cantante y actor irundarra Luis Mariano. Desde 2010 cuenta con un despacho de venta en el exclusivo Boulevard de San Sebastián.

Entre sus productos destacamos milhojas, pastas, pasteles y las “opilas”, un dulce al estilo de las monas de Pascua que las madrinas regalan a sus ahijados el 25 de abril. Su gran especialidad sin embargo son sus maravillosos brioches, que venden por raciones y también enteros de tres, cuatro y hasta cinco picos. Son tan buenos que si María Antonieta hubiera ofrecido éstos a falta de pan al hambriento pueblo francés a buen seguro hubiera conservado la cabeza sobre sus hombros.


Brioche de tres picos
 
Tarjeta de Pastelería Aguirre

Calle Garibai, 1
20004 San Sebastián/Donostia

Pastelería Pariés y sus pasteles vascos

Los caminos del Señor son inescrutables. Jacques Damestoy era un joven destinado a ser agricultor hasta que unas fiebres tifoideas le dejaron demasiado perjudicado para las duras tareas del campo. Encaminó entonces sus pasos al noble trabajo de encender farolas hasta que se descalabró cayendo desde lo alto de la escalera. Pero quiso la suerte que aquella caída fuera a los pies de la dueña de una chocolatería que se apiadó de aquel joven al que parecía haber mirado un tuerto ofreciéndole trabajo en su obrador y enseñándole un nuevo y más dulce oficio en su local, germen de la actual Pastelería Pariès.

Mi descubrimiento de la Pastelería Pariès no fue tan accidentado como la vida de Jacques pero sí fruto de la misma casualidad que le llevó hasta ella ya que en mi visita a Donostia me alojé junto a la sucursal que tienen en esta ciudad. No tuve necesidad de ir a la sede de Bayona para probar sus especialidades: kanougas (caramelos blandos ideados por Jacques), mouchou (bocado de almendra creación de la casa) y, por supuesto, el famoso pastel vasco, una masa quebrada de mantequilla con relleno, que en la parte francesa prefieren de cereza y a este lado gusta más con crema.

Pastel vasco de Pariès

No se pierdan el cruasán de almendra

Plaza de Euskadi, 1
20002 San Sebastián/Donostia

Pastelería Geltoki y su tarta ondarreta

Acudo a la modernista Casa Bautista Uranga ubicada en el 61 de la Calle Easo para testar otro clásico dulce donostiarra. Una entrada coronada por hojas de acanto y ramos de girasoles me introduce en el jardín de las delicias. En su interior la pastelería de Carmen Echave y José María Pikabea, dos reposteros procedentes de la desaparecida Panadería Echave que abandonaron el nido en 1988 para abrir la Pastelería Geltoki, primero en el 63, y desde 1997 en el número actual. Su especialidad: la tarta ondarreta, un bizcocho de mantequilla y harina de almendra que deja en muy mal lugar al que haces en casa con medidas de un recipiente de yogur. Mi opción favorita para recabar energía cuando me subo al "topo" de Amara para hacer la procesión hasta Bilbao.

Su chaflán modernista
 
Tarta Ondarreta

Calle Easo, 61
28006 San Sebastián/Donostia

Casa Aramendia y sus inglesitos

Casa Aramendia nace con el nuevo siglo en Rentería. En 2013 adquiere seis locales de Pastelerías Rich en Donosti así como la receta de sus ingleses. Estos tienen su origen en el asedio anglo-portugués de 1813 cuando la carestía obligó al donostiarra a elaborar dulces con pan duro. No sabemos si esto es una leyenda, pero sí está documentado que Rich los producía y al menos en su inicio usaba restos de bollería. Tras su cierre la nueva propiedad mantuvo el producto a la venta con el nuevo nombre de inglesitos.

Para elaborar los actuales emplean un bollo específico para la receta (la legislación no permite usar restos) que amasan con almíbar y harina de almendra, luego cortan en porciones y cubren con azúcar antes de hornear. Los clientes habituales que conocieron los ingleses de Rich debaten sobre si el sabor de los actuales es fiel al original. No sé cómo serían aquellos pero los inglesitos de Casa Aramendia tienen mucho de dulce antiguo, como salidos de un recetario escrito a pluma sobre hojas amarillentas. Patrimonio de Donosti no apto para los paladares más finolis.

Inglesitos

Rich fue pionero en la distribución

Once tiendas en la ciudad


¡Mosquis! Por fin una ruta hecha a mi medida...

Publicado en 2018 y actualizado.

miércoles, 21 de junio de 2017

Heladería Arnoldo (San Sebastián/Donostia)


Me sorprende la gran afición por los helados en la norteña y lluviosa Donosti. Hay más gente portando un helado en el bulevar donostiarra que tipos con peto de “Compro Oro” en la Puerta del Sol de Madrid. De existir un ranking de consumo de helados por habitante en España creo que Donosti estaría muy arriba. No conozco ninguna otra ciudad donde sea tradición de obligado cumplimiento contemplar los fuegos artificiales de sus fiestas comiendo helado. Si los gabachos hubieran regalado a sus vecinos donostiarras la “Estatua de la libertad” en vez de a los neoyorkinos a buen seguro que en el lugar de antorcha habría ahora representado un cucurucho de helado.

Entre tanta heladería sólo me consta una que elabore su propia horchata. La familia Arnoldo vende helados en Donosti desde 1935 cuando Giovanni y Elisa emigraron de Italia. Primero frente a una gasolinera de la playa de Ondarreta, más tarde en la calle Miramar y desde 1948 en la actual sede en la calle Garibai. Hoy dispone de otros dos locales de venta en la calle Easo y la avenida de la Libertad. Elaboran horchata artesana todo el año y por lo que me cuentan tiene su público. Venden dos o tres litros al día en invierno y llegan a los quince litros en verano. Ahora no tienes excusa para disfrutar de todos los encantos de Donosti con una “hortxata de txufa” en la mano.

 La vieja heladera

"Hortxata" 
(palabra no aceptada aún por la Euskaltzaindia)

Cucurucho de helado XL para vascos de pura cepa

Calle Garibai, 2 (sólo venden horchata en esta sede)
Calle Legazpi, 9
20004 San Sebastián/Donostia

Calle Easo, 1
Avenida de la Libertad, 45
20006 San Sebastián/Donostia

Paseo del Muelle, 3
20003 San Sebastián/Donostia

Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa

lunes, 18 de julio de 2016

Mercado de San Martín (San Sebastián/Donostia)

San Sebastián, Donostia o Easo está vinculada al número tres. Puede que la Real Sociedad no disponga de un tridente de delanteros como Madrid o Barça pero quien los quiere cuando tienes tres playas (Ondarreta, La Concha y Zurriola), tres montes (Igueldo, Urgull y Ulia) y tres puentes históricos (Zurriola, Santa Catalina y María Cristina) que podrían ser la envidia de cualquier ciudad. Y tres eran tres sus mercados tradicionales (La Bretxa, San Martín y Gros) pero por desgracia al contrario de lo que podría pensarse de una ciudad tan asociada al buen comer, los donostiarras no mimaron sus mercados tanto como sus hermosas playas, montes y puentes y los tres fueron víctimas de desafortunadas decisiones.

Nos ocupamos de La Bretxa en un post anterior y ahora es el momento del Mercado de San Martín. Obra del donostiarra José Goicoa Barkaiztegi fue inaugurado en 1884. Este arquitecto municipal fue autor además de las Escuelas Zuloaga, el Palacio de la Diputación, el Palacio de Miramar o el Cementerio Polloe y para su realización se inspiró en el Mercado Les Halles de Bayona combinando hierro con cristal como era costumbre entonces y sin cobrar comisión del tres por ciento como es costumbre ahora.

El edificio original fue derribado por el Ayuntamiento en 2003 y su lugar lo ocupa hoy una consrucción de aspecto aséptico que bien podría haber firmado Moneo, un discípulo suyo o cualquier otro arquitecto con aversión a la línea curva. Este nuevo edificio resulta tanto insustancial en su continente como en su contenido pues su selección de tiendas (Super Amara, Zara o FNAC)  lo convierten más en una centro comercial del montón que en un digno sucesor del viejo mercado de San Martín, que si hubiera sido rehabilitado con un criterio menos complaciente con los intereses de las grandes superficies podría haberse convertido en ese mercado de referencia que merece una ciudad con la posición gastronómica de Donostia y que tanto echamos hoy en falta.

Aún así el mercado merece una visita porque repartidos entre sus dos plantas sobreviven cual irreductibles galos una selección de puestos con excelentes productos. Destacan en las islas centrales los pequeños puestos de frutas, verduras, hortalizas y legumbres procedentes de los caseríos. Acelgas, tomates, alubias, zanahorias, kiwis, puerros y calabazas de Urnieta, Astigarraga o Hernani, algunos de cultivo ecológico. Así que si te vas de rebajas al Zara y aún te quedan manos entre tanta bolsa puedes llegar a casa con tres camisetas made in China y leche de oveja, requesón o cuajada casera made in País Vasco. Globalización y comercio de cercanía en un mismo edificio. 

 Puesto de verduras y hortalizas
 
Interior del Mercado de San Martín
 
Mercado de San Martín en San Sebastián
 
Urbieta Kalea, 9
20006 San Sebastián/Donostia

viernes, 20 de mayo de 2016

No hay ristras para tanto chorizo


Pantori es un original establecimiento de la Parte Vieja de Donosti que oferta cada quincena de manera masiva un producto. El espárrago fresco de Navarra, el tomate Raf almeriense, las nueces de Falces o las alcachofas de Tudela han sido en algún momento protagonistas de sus llamativas y cuidadas campañas. Además de la oferta estrella de cada momento la tienda dispone de una pequeña colección estable de productos diversos: chocolates, latas de conserva o mermeladas.

Uno de esos productos fijos son los chorizos, en toda la extensión del término. La imagen muestra la “performance” choricera montada en una escalera del interior del local. La composición escénica combina retratos de imputados o condenados por corrupción con ristras de chorizos. Observo más políticos que ristras, cosa que no me sorprende. Pronostico que al ritmo actual de escándalos pronto no dispondrán de paredes para dar cabida a tanto… retratado. 

Aceptan pagos con tarjeta Black.


Pantori 
Calle de la Reina Regente, 4
20003 San Sebastián/Donostia

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Actualización 04/09/2019

Cerrado. Algunos de los chorizos de la foto han sobrevivido al negocio. 

jueves, 16 de julio de 2015

La Viña (San Sebastián/Donostia)

En la calle del 31 de Agosto se concentran algunos de los mejores bares de la Parte Vieja como La Cepa, Gandarias o Martínez. Recientemente The New York Times seleccionó esta calle (la única que se libró del incendio de 1813) entre las doce mejores vías de Europa y mucho tiene que ver en esa elección sus irresistibles y coloridas barras de pintxos. La Viña es uno de sus establecimientos emblemáticos. Como muchos de los bares vecinos ofrece pintxos y raciones pero su fama proviene de su gran especialidad: la tarta de queso. Las porciones se suceden a un ritmo frenético y aún así, en ocasiones, se guardan colas. Las tartas salen continuamente de la cocina y se apilan sin desmoldar a la vista de los clientes, que en ocasiones hacen solidario hueco en la barra para ayudar al camarero a colocarlas.

El molde y el papel de horno quemado apenas deja intuir su aspecto, tan sólo vislumbramos la ausencia de cobertura y su apetitoso tostado. Ya cortada y emplatada nos sorprende su aspecto jugoso. Su apariencia es la de las tartas de queso antes de que todo el mundo empezara a llamarlas “cheesecakes” y cambiaran por completo su esencia y fisonomía. Ésta se parece a las de toda la vida, las que compraba tu abuela, sin mermelada de frambuesa ni base de galleta con mantequilla. Pero no será hasta que la pruebes cuando descubrirás la diferencia respecto a las globalizadas tartas de queso que encuentras en todos los sitios acompañadas de sus, actualmente inseparables, “carrot cakes” y “lemon pie”.

La de La Viña es la mejor tarta de queso que he probado en mucho tiempo. La ración (que vale para dos a no ser que seas autóctono y puedas comértela de una sentada) cuesta 5 euros. El éxito es tal que algunos vecinos las piden por encargo, media (para 4-5 raciones por 25 euros) o entera (para 8-10 raciones por 45 euros).

La tarta de queso de La Viña es el colofón dulce perfecto para una jornada de pintxos por la Parte Vieja de Donosti.

 Ración de la cremosa tarta de queso de La Viña

 El éxito de su tarta de queso salta a la vista

 Reclamo publicitario en el exterior

Calle del 31 de Agosto, 3
20003 San Sebastián/Donostia

miércoles, 3 de junio de 2015

Taberna Juantxo (San Sebastián/Donostia)

Juantxo es una taberna de toda la vida, ni siquiera los actuales propietarios saben desde cuando está abierta. Hace tres décadas se hicieron cargo de ella, conservaron la denominación anterior y así hasta nuestros días: “lleva abierta toda la vida, hasta Franco habrá comido bocatas aquí”, me comentan desde el otro lado de la barra con cierta “retranka”. El local renovado pero con sabor a antaño dispone de larga barra, media docena de mesas y terraza. Entre sus clientes muchos jóvenes desde “ninis” a “seiscientoeuristas” y otras tribus nacidas a regazo del “turbocapitalismo” y de la nueva Ley de Reforma Laboral sin posibles para salir a comer a la carta, de menú o de pintxos por la Parte Vieja y que buscan una alternativa saludable a la hamburguesa o al kebab.

Sus responsables defienden el bocadillo, antes compañero de barra del pintxo y ahora desplazado tras haber adquirido el donostiarra fama internacional. “Por el precio de un pintxo de aquí sales comido” aseguran, y no les falta razón porque su tamaño es generoso y el precio ajustado. Se pide por un interfono y lo recogen en un montacargas. Puedes elegir entre dos docenas de bocatas: calamares, chistorra, pechugas, filete o lomo. Destaca el de tortilla de patatas, que puedes pedirla con diferentes rellenos. Su secreto es que la elaboran con patata precocida y frita, jugosa en su punto exacto para servirse en bocadillo. El pan crujiente a cualquier hora, un detalle que diferencia a las buenas de las malas bocaterías. 

En resumen, una opción que contienes las tres “bes”: bueno, bonito y barato. 

  Bocadillo de tortilla de patatas por 3,10 euros

 
Jóvenes parroquianos en el Juantxo

Tarjeta de Taberna Juantxo
   
Embeltran Kalea, 6
20003 San Sebastián/Donostia