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martes, 11 de junio de 2024
Forn Alandete (Gandía)
martes, 28 de mayo de 2024
Helados La Ibense Gisbert (Sant Joan d'Alacant)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LX)
Visito San Juan de Alicante. Un municipio vecino de Alicante que tiene el reto de no convertirse en otro barrio dormitorio de la capital indistinguible del resto. No hace tanto tiempo fue una población agrícola como aún hoy se puede apreciar en las inmediaciones de su centro urbano en forma de bonitas fincas y villas de labranza que bien merece una ruta. Wikipedia destaca la presencia en la ciudad de buen helado y refrescos veraniegos motivo más que suficiente para hacer una parada.
La Ibense Gisbert es una heladería fundada en 1910 en la que trabaja actualmente la cuarta generación. Tiene el obrador en el Polígono Industrial Pla de la Vallonga y una segunda tienda en Alicante. Esta empresa emplea dos de mis productos favoritos: el turrón de Jijona y la chufa, ambas con sus respectivas D.O., que transforma en helado y horchata, respectivamente con los que esta heladería ha obtenido varios reconocimientos por no hablar además de mi más sincera felicitación. Horchata y turrón son, a mi entender, los mejores motivos por los que una localidad debe ser puesta en el mapa.
03550 Sant Joan d'Alacant (Alicante)
Localización en mapa de las horchaterías y otros establecimientos que elaboran horchata natural incluidas en la sección ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa
viernes, 24 de mayo de 2024
De Grado al cielo: Ruta no cardiosaludable por sus obradores de tocinillo de cielo
El estudio publicado sobre "Epidemiología de la obesidad en España" sitúa a Asturias como la comunidad autónoma con más obesos de país. Enseguida salieron los “mente triste” de siempre manejado datos que señalaban como principal culpable el empobrecimiento de las familias asturianas tras la crisis en una región que aún no ha recuperado el PIB de 2008. En ningún momento estos analistas valoraron la incidencia del auge de los concursos de cachopos... Yo prefiero pensar que los asturianos están más lustrosos que la media sencillamente porque pueden permitírselo.
Mi fuente para esta afirmación no son los fríos datos del INI sino el cruel veredicto de la báscula de mi baño repuntando de lo lindo cada vez que regreso de Asturias. Resulta difícil no “fartucar” pudiendo elegir entre tanta buena vianda, en raciones tan generosas y a precios impensables en Madrid. Un menú clásico asturiano de 13 euros compuesto de fabada, escalopines al cabrales y arroz con leche, aporta felicidad y unas tres mil calorías, que viene a representar las necesidades calóricas diarias de un opositor a Putin picando piedra en gulag.
Uno de los imprescindibles hipercalóricos de la gastronomía asturiana que nunca falta en mis visitas al Principado es el tocinillo de cielo. Hay que precisar que este postre elaborado con yema y azúcar no es de origen asturiano. Las monjas del Convento del Espíritu Santo de Jerez de la Frontera crearon la fórmula hace casi setecientos años aprovechando las yemas de los huevos que se desechaban ya que para clarificar el vino solo se necesitaban las claras. El tocinillo de cielo se hizo muy popular en Asturias durante el siglo XX. Hoy se encuentra en confiterías de toda la región, pero ninguno tan famoso como el del municipio de Grado.
Así que allí me dirijo para rendir un homenaje a su tocinillo y darme otro a mí mismo. La idea es visitar todos los obradores que elaboran esta delicia. No aparece el de Palper porque aunque desde 2013 tiene fábrica en el polígono El Fabar-La Tejera no dispone de venta directa al público pero si no quieres irte de Grado sin probarlo puedes pedirlo en la Confitería Pastur y disfrutarlo en su salón. También disponen de mesas para tomar su propio tocinillo de cielo las confiterías Jonuar y Josmay. La Confitería Tejeiro por su parte lo vende sólo para llevar. Apuntar que tanto Palper como Tejeiro distribuyen fuera de Grado sus productos.
Confitería Jonuar
Grado es el final de la primera etapa del Camino de Santiago Primitivo que parte de Oviedo. Fue precisamente la necesidad de contar con esta parada la causa de su fundación por Alfonso X El Sabio en el siglo XIII. Hoy muchos de los visitantes de la villa son peregrinos que llegan a la villa tras veinticinco kilómetros de continuo sube y baja. Confitería Jonuar ofrece a la entrada del pueblo combustible sin pretensiones a estos exhaustos caminantes: platos combinados, repostería y panadería.
En mi visita coincido en la terraza con unos peregrinos norteamericanos que acompañan un plato de arroz con leche con Coca-Cola. Ni en año jubilar la indulgencia plenaria debería perdonar semejante pecado. Mientras me invade un sentimiento tan cristiano como desear que la ira de Dios caiga sus cabezas pido el primer tocinillo de cielo de la jornada. El resultado de esta primera cata es positivo. La suavidad de su textura atempera mi ánimo. Un buen inicio que anima a continuar con la ruta.
Confitería Josmay
Muy frecuentada por los “moscones”. Que nadie imagine un ejército de molestos dípteros rezumbando en su interior. “Moscón” es el gentilicio de los naturales de la villa. Su origen es incierto: algunos dicen que se refiere a una antigua familia bien del lugar, los Mosca; para otros al pitido provocado por los disparos en una refriega contra los “franchutes”. Sea como fuere los de Grado están orgullosos del gentilicio y no les supone ofensa alguna, como tampoco a uno de León llamarle “cazurro”, a excepción, en este caso, que salga de boca de un pucelano.
Josmay es una confitería con muy buena aspecto. Abierta en 1963 además del tocinillo de cielo una de sus especialidades son los “carajitos”. Unas pastas de avellana muy famosas en el municipio de Salas, que puedes encontrar en todo el Principado y que bordan con el nombre de “avellanitos” en la Confitería Raysa de Cudillero, a la que ya le dedicamos en este blog un artículo en su momento. Las mantecadas que compré le encantaron a mi madre que es toda una experta. Su contundente tocinillo es sencillamente perfecto.
Aquí comenzó todo. Parece que la receta del tocinillo de cielo llegó a Grado a finales del siglo XIX de manos del indiano Toribio Tejeiro. La historia tiene sentido si tenemos en cuenta que este dulce, como ya hemos dicho, es un dulce conventual, que desembarcó posiblemente de mano de las monjas en Hispanoamérica y es un postre aún hoy muy popular en Cuba. Fue su hijo Pepe Tejeiro quien lo dio a conocer y su elaboración no tardó en extenderse por toda la región hasta convertirse en uno de los postres favoritos de los asturianos.
Para visitar esta confitería mítica acudo a su tienda en la llamada Casa de Tejeiro, un estupendo inmueble de 1798 situado en la plaza principal de la villa. Si te gustan estas casonas asturianas Grado tiene una buena colección de ellas, algunas de origen indiano, que estaba dispuesto a descubrir. Antes entro en Confitería Tejeiro donde encuentro sus tocinillos envasados para llevar en multitud de tamaños. Los mismos formatos que puedes adquirir en El Corte Inglés. Compro uno para asegurarme de no desfallecer en mi ruta de casas de indianos aunque para quemar sus calorías tendría que ir y volver a América a nado.
Con un “Danacol” en la mano doy por finalizada la ruta por la ciudad de los tocinillos de cielo.
martes, 9 de abril de 2024
Mercat de la Independència (Terrassa)
Visito el Vallès para descubrir al Gaudí de Tarrassa. Esta animada ciudad obrera cuenta con varias obras de Lluís Muncunill, arquitecto que compartía con las Kardashian una idea: la recta no es bella. La fachada del Ayuntamiento, el Almacén Farnés o la impresionante Vapor Aymerich, Amat y Jover son ejemplos de las formas vivas que generaría la naturaleza si trabajara solo con ladrillo y hierro.
El fastuoso mercado de la ciudad no es obra de Muncunill sino de sus sucesores en el cargo como arquitectos municipales, primero Antoni Pascual, y a continuación, Melcior Viñals. Tiene planta de tres naves dispuestas como los dedos de un emú, la puerta cuenta con bonitos detalles modernistas y una vez dentro la cubierta (una enorme estructura de hierro sostenida por 50 columnas) atrapa toda tu atención.
A diferencia de otros mercados centenarios el de Terrassa tiene continente pero también contenido. Muchos puestos abiertos, con una gran oferta y productos de la comarca del Vallès. Entre las sugerencias locales: la judía del ganxet, el requesón de Ullastrell o el garbanzo ”menut”, producto este último que no conocía, pequeño y mantecoso, que puedes adquirir tanto en crudo como preparado.
08221 Terrassa (Barcelona)
martes, 2 de abril de 2024
Orxateria Sol i Mar (Valencia)
ESPECIAL HORCHATA: Me chifla la chufa (LIX)
El mi última visita a Valencia realicé el itinerario oficial de Blasco Ibáñez. Mi relación con el escritor valenciano comienza en mis tiempos de estudiante cuando acudía a las librerías de Cuesta de Moyano a la caza de gangas de clásicos de la literatura. En los apartados de libros de ocasión nunca faltaban ejemplares de una vieja colección dedicada al escritor publicada por Plaza y Janés. Esas novelas permitieron a un chaval que solo había salido de Madrid para ir al pueblo recorrer los estrechos callejones de Toledo en “La Catedral”, sumarse a las manifestaciones de los mineros en el Bilbao de “El intruso” y sentir en su rostro la brisa del “Mare Nostrum” en cualquiera de sus libros valencianos. A la ruta, que consta de 33 paradas, y que finaliza en la Malvarrosa, le añadí por mi cuenta una parada final en una horchatería cercana a su Casa Museo.
La Orxateria Sol i Mar es un negocio abierto en 1977 que ofrece horchata desde enero a finales de octubre, aparece en el listado del Consejo Regulador Chufa de Valencia como “Elaborador de Horchata de Chufa de Valencia Natural (No envasadores)”. Emplean chufa D.O. Valencia. En su taller que está en el propio local no añaden espesantes, leche o colorantes por lo que es apta para veganos, intolerantes a la lactosa y celíacos. La ofrecen también sin azúcar, sin ningún edulcorante añadido, para gente con diabetes o que la prefieren menos dulce, eso sí, en este caso líquida, porque al no tener azúcar la horchata no graniza.
Si tu paladar está entre la horchata normal y la sin azúcar existe la opción de servirte mitad y mitad. Y, como no podía ser de otra forma, homenajeo al insigne valenciano pidiendo una de las meriendas favoritas de don Vicente: horchata con rosquilletas. Con esta dulce despedida doy esta mejorada ruta de Blasco Ibáñez.
jueves, 29 de febrero de 2024
San Sebastián: pastelerías y sus especialidades
Calle Mayor, 2
20003 San Sebastián/Donostia
Pastelería Oiartzun y sus cruasanes de chocolate
Plaza de Guipúzcoa, 9
20004 San Sebastián/Donostia
Dispone de varias tiendas en la ciudad
Pastelería Aguirre y sus brioches
Tarjeta de Pastelería Aguirre
Los caminos del Señor son inescrutables. Jacques Damestoy era un joven destinado a ser agricultor hasta que unas fiebres tifoideas le dejaron demasiado perjudicado para las duras tareas del campo. Encaminó entonces sus pasos al noble trabajo de encender farolas hasta que se descalabró cayendo desde lo alto de la escalera. Pero quiso la suerte que aquella caída fuera a los pies de la dueña de una chocolatería que se apiadó de aquel joven al que parecía haber mirado un tuerto ofreciéndole trabajo en su obrador y enseñándole un nuevo y más dulce oficio en su local, germen de la actual Pastelería Pariès.
Mi descubrimiento de la Pastelería Pariès no fue tan accidentado como la vida de Jacques pero sí fruto de la misma casualidad que le llevó hasta ella ya que en mi visita a Donostia me alojé junto a la sucursal que tienen en esta ciudad. No tuve necesidad de ir a la sede de Bayona para probar sus especialidades: kanougas (caramelos blandos ideados por Jacques), mouchou (bocado de almendra creación de la casa) y, por supuesto, el famoso pastel vasco, una masa quebrada de mantequilla con relleno, que en la parte francesa prefieren de cereza y a este lado gusta más con crema.
martes, 27 de febrero de 2024
La paloma de ensaladilla
La universitaria Salamanca es enclave de sobresalientes viandas. Mención especial para sus afamadas tapas, tantas como puedas memorizar. Si quieres tapear con buena nota la paloma de ensaladilla es asignatura obligatoria en la ciudad. La definición más académica de esta tapa es: corteza de trigo con relleno de ensaladilla rusa. Una costumbre tan charra como buscar la rana en la fachada de la universidad, pero más fácil de encontrar.
Para catarla desplázate al aula magna salmantina, su Plaza Mayor; en concreto al Mesón Cervantes donde exponen un bol con las cortezas listas para rellenar. El contraste entre la crujiente corteza y la suavidad de su ensaladilla la convierte en un bocado cum laude. Si además de licenciarte en el tema quieres ir a por el máster acude además al decano Mercado de Abastos o a la fábrica de patatas fritas Fátima para comprar las cortezas crudas y hacerlas tú mismo.
Clase magistral para elaborarlas en casa
Introduce la corteza cruda en la sartén con abundante aceite. También puedes hacerlas en microondas o freidora de aire si con eso evito que destroces la receta con Boca Bits del súper; aunque perderá el sabor típico a aceitito de la fritura tradicional. En muy poco tiempo el cuero de trigo duro como piedra de Villamayor adquiere vida y se infla como el currículo de un político en campaña hasta alcanzar forma de barquita. Una vez retiradas del calor y enfriadas, rellena estas con ensaladilla rusa y considérate graduado.








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