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viernes, 9 de marzo de 2018

Ecocenter (Tarifa)

En esta ocasión Capitán Triglicérido se desplaza  al municipio de Tarifa, donde encontramos la Isla de las Palomas, el punto más meridional no solo de la Península Ibérica sino de la Europa continental. Desde lo alto de las murallas de Tarifa fue donde el militar leonés Guzmán el Bueno lanzó una daga a sus sitiadores en respuesta a la oferta de devolverle con vida a un hijo capturado a cambio de la entrega de la ciudad. A mí me gusta pensar que el hijo en cuestión era un cafre que haría palidecer al caso más extremo de “Hermano Mayor” y que traía de cabeza a Don Guzmán y a su desesperada esposa. Pero bueno, cada uno se consuela como puede.

Para alejar la mente de tamaña carnicería en Tarifa recomiendo el restaurante orgánico vegetariano de “Ecocenter”. Abierto en 2005 sirve desayunos, almuerzos, meriendas y cenas a nativos y “guiris”. Prima el producto ecológico, de temporada, variedades autóctonas y de proximidad; por ejemplo, las frutas y verduras son en su mayoría de Cádiz y Málaga y de productores de confianza. Todo ello elaborado con buenas manos y cariño. Famosas son las pizzas de Mario elaboradas con harinas integrales en horno de leña. Si el tiempo permite degustar el condumio en el agradable patio la experiencia ya será perfecta.

Tagarninas a lo pobre

En el patio de Ecocenter

Orgullo "single"...

Además de buena comida “Ecocenter” dispone de tienda de alimentación ecológica, talleres de yoga, medicina natural, además de actuaciones musicales y un montón de cosas en plan buen rollito que seguro que están muy bien sin necesidad de bautizarlas bajo innecesarios anglicismos como “coworking”, “showcooking”, “ecoworking” o “ecotechnomads” fuera de mi comprensión. Si los productos son de cercanía ¿porqué no hacer lo mismo con los nombres?  Si me costaba ya en su momento pillar los chistes de “Gomaespuminglish” imaginad mi cara cuando me ofrecen alcaparras con menos “packaging”. He conseguido renunciar al azúcar blanco pero, al menos me gustaría conservar mi idioma.


Calle San Sebastián, 6
11380 Tarifa (Cádiz)

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Actualización 17/02/2026

¡CLOSED!

viernes, 23 de junio de 2017

Pastelería Casa Hidalgo (Cádiz)

No soy hombre temeroso de Dios y doy fe que mi profesora de religión del colegio lo intentó por todos los medios. La recuerdo enfebrecida leyéndonos en clase las horribles descripciones sobre el infierno de Dante, Wetti o Tundal. No le faltaba interés, esfuerzo y pasión pero tenía un público difícil: los niños criados en el Villaverde de entonces éramos poco impresionables. 

Sabedora del poder persuasivo de la imagen un día apareció con el retroproyector del director para las grandes ocasiones. Sobre el gotelé blanco de la pared nos mostró escenas del Averno de El Bosco concluyendo que era el destino deparado al pecador; pero a nuestros ojos ya era una mejora comparado con el parque de los Pinos de San Cristóbal donde entre otros seres espeluznantes moraba el “camello” bípedo sin joroba.

Pasaron muchos años hasta que encontré una iconografía religiosa aterradora. Fue en tierra de buenas viandas, en Santiago de Compostela y concretamente en la escena del juicio final del Pórtico de la Gloria. 


Cuando contemplé a ese pobre pecador eternamente condenado a tener una soga en el cuello que le impide comerse una empanada, me recorrió un escalofrío por la espina dorsal. Sí, ahí estaba el infierno y en verdad era tan aterrador como había descrito la sita Charo. Desde que tuve esa terrible visión como todas las empanadas gallegas que puedo, para saciar en esta vida terrena las carencias que tendré en la otra vida.

En mi último viaje a Cádiz no pude resistirme a saciar mi apetito, y mi curiosidad, por las empanadas gaditanas de Casa Hidalgo. La responsable de introducir este producto ahí abajo es una gallega, Maruja Louro, pionera de la empanada en Cádiz. Si hoy es un producto común en la ciudad es gracias a ella. Comenzó a elaborarlas en los años sesenta y son el emblema de la pastelería.

Están elaboradas con masa de pan (a mi entender las mejores) y son de diversos tamaños y rellenos: carne, bacalao, caballa o pollo. La empanada de la casa, que no debes dejar de probar, es la individual de bonito elaborada con tronco de atún, pimiento, tomate y cebolla. Te hará sentir como si estuvieras en la misma Plaza del Obradoiro con una banda de gaiteros de música ambiente. Yo si viviera en Cádiz comería las empanadas de Casa Hidalgo todos los días sin medida no sea que el Maestro Mateo tuviera una visión acertada del Averno: un lugar de sufrimiento eterno sin empanadas.

Fachada de la gaditana Casa Hidalgo

Ésto sí que es entrar en el Paraíso...

Las empanadas gallegas de Casa Hidalgo

Plaza de la Catedral, 8
11005 Cádiz

martes, 9 de agosto de 2016

Mercado Central de Abastos (Cádiz)

El gaditano Mercado Central de Abastos se inauguró en 1838 en los terrenos desamortizados del huerto del Convento de los Franciscanos Descalzos. De esa fecha es la plaza rectangular porticada de estilo dórico que aún se conserva. El encargo lo realizó el arquitecto municipal Torcuato Benjumeda, que ya tenía experiencia en construcciones similares pues había construido un mercado de abastos en la vecina Puerto Real, el más antiguo de Andalucía. En 1929 se añadió en el interior de la plaza un pabellón cubierto de dos naves que hoy está fundamentalmente ocupado por pescaderías. La última remodelación de 2009, que obligó a los comerciantes a trasladarse una larga temporada a una carpa, respetó el diseño del conjunto.

El mercado cuenta hoy con 175 puestos con un alto nivel de ocupación. Destacan los 56 puestos de frutas y verduras con fresas de Conil, tagarninas, cabrillas y otros productos del campo gaditano; también puedes encontrar pijotas, pargos, urtas, tapaculos, acedías, brecas, galeras o bailas de la Bahía, Barbate o Sanlúcar en cualquiera de los 53 puestos de pescados y mariscos; sin olvidar los 42 puestos de carnes y recovas en la que destaca el número 19 con su exposición de kilométricas ristras morcillas de piñones, butifarras y longanizas que someterían hasta el feroz apetito de Carpanta.

Otra atracción más reciente es el Rincón Gastronómico, una veintena de puestos en los que puedes seguir llenando el carrito y hacer lo propio con el buche con tortillas, arroces, montaditos y platos de la gastronomía local, entre otros. Me cuentan responsables del mercado que este proyecto tiene su origen tras la última remodelación cuando muchos detallistas se jubilaron y el Ayuntamiento, propietario de los puestos a través de
Asodemer, ofreció los puestos vacantes a bajo precio a todos aquellos interesados en presentar proyectos originales relacionados con la gastronomía. La iniciativa funciona porque en la actualidad sólo hay un local vacante.

Desconfío de estas iniciativas tras el desmantelamiento del madrileño Mercado de San Miguel y todos aquellos que siguieron su estela en aras de la modernización, el “turisteo” y “hipsterización” y en detrimento del cliente de barrio pero este caso es diferente: el pequeño espacio gastronómico no expulsa a los detallistas y clientes de siempre y se integra respetando el modelo de mercado tradicional. Los sábados está especialmente animado aunque cabe advertir al cliente que sobre sus cabezas hay
un ejército de gaviotas apostadas en las cornisas a la espera de arrebatarles cualquier atisbo de comida sin hacer distinción de edad o sexo. Una forma un tanto peculiar de revivir a Hitchcock en versión gaditana y gastronómica. Así que si estás hasta los mismísimos del hijo energúmeno de tu vecina invítale a un montadito y a que corretee un rato sin control paterno mientras se lo zampa, que el sedentarismo es malísimo para la infancia...


El Oso Yogui tiene una orden de alejamiento
 
Pescaderías de una nave del pabellón central
 
El Mercado Central de Abastos desde una torre-mirador

Mercado Central de Abastos
Plaza Libertad s/n
11005 Cádiz